Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La pandemia ha hecho emerger, con mayor intensidad, una serie de incongruencias y hasta contradicciones en el pensar y en el hacer de las autoridades; lo que demuestraque no hay preparación consistente, entre los políticos, para encarar con pertinencia la incertidumbre. La máxima autoridad del país declara un día y otro que “estamos requetebién”, mientras los que enfrentan diariamente la vida, en los hechos, saben  que no es así; pues hay miles de contagiados y muertos, diariamente, por el COVID 19; hay severas carencias para la subsistencia de millones de mexicanos; y, entre otras cosas, hay serias limitaciones para llevar una vida más o menos placentera.

El secretario de Educación, a su vez, dice que fueron altamente satisfactorios los aprendizajes de los alumnos en “Aprende en casa” (del pasado ciclo escolar) y que los niños fueron muy felices durante sus estudios a distancia; pero investigadores serios, con datos, demuestran lo contrario, pues encuentran a más del 40 % de los estudiantes, de educación básica, ubicados en el rezago; es decir, en los más bajos niveles de aprendizaje por las limitaciones digitales. Por otra parte,  el 75 % de los padres de familia encuestados manifiestan que sus hijos son felices en la escuela, no así en los estudios a distancia. En otro orden de ideas, ahora que se impartirán las clases por televisión, el secretario de Educación afirma que mejorarán los aprendizajes de los niños y de los adolescentes porque son técnicos, del másalto nivel, los que han diseñado y desarrollarán las clases en televisión; cuando la experiencia dice que las miras de los especialistas de televisión están en las telenovelas, en las propagandas para el consumismo y en los programas que generan enajenación, violencia y destrucción. Por eso, en los años 60s (del siglo pasado) Don Jaime Torres Bodet sugería, al dueño de lo que hoy es televisa, que difundiera programas más educativos para los niños de México; a lo que el señor Azcárraga (de los años 60s) respondió, sin titubeos, “Mis programas de televisión no son para educar a México, sino para hacer dinero”. Hoy, en 2020, las televisoras van impartir clases a  los niños, pero porque hay de por medio millones de pesos; independientemente de que sirvan o no las clases.

En semanas pasadas, la Secretaría de Educación y el sindicato magisterial expresaron, sin ambages, que gracias a los maestros se habían logrado grandes avances educativos  en   “Aprende en casa”, del ciclo anterior; sin embargo, fueron las madres de familia, en su inmensa mayoría, las que se hicieron cargo de acompañar y atender a sus hijos en sus estudios, con todas las virtudes y limitaciones que se presentaron sobre la marcha del trabajo. En fin, hoy a los maestros se les capacita, intensamente, en plataformas digitales vía internet; pero las clases se van a impartir por televisión.

Hace dos semanas, en un evento educativo, el Gobernador del estado declaró que se darán  computadores a todos alumnos y que habrá conectividad en todas las escuelas de la entidad; pero a la semana siguiente, la máxima autoridad del Instituto de Educación, públicamente, pide a toda la sociedad que obsequien computadoras viejitas,  “gallitos”, para donarlas  a los niños más necesitados. Y por si no fueran suficientes las incongruencias y las contradicciones, la Secretaría de Salud Federal anuncia “semáforo rojo” para Aguascalientes durante esta semana, por la contingencia sanitaria; pero la autoridad estatal dice que será  “Semáforo naranja” el que funcione; dando a entender que lo que importa es la economía, por encima de lo demás.

Para que haya credibilidad, sería bueno que las autoridades, de todos los niveles, fueran congruentes en lo que dicen y en lo que hacen. Y si no van a cumplir con lo que dicen, es preferible permanecer callados; y “se ven más bonitos”.