Los aguascalentenses se encuentran en un dilema, porque cansados del encierro deciden salir a la calle y con ello corren el riesgo de ser infectados, pero si continúan en sus hogares sufrirán problemas psíquicos ante el excesivo aislamiento y la falta de ingresos económicos.

En el parte oficial se dio a conocer que el jueves pasado se superó los mil contagios, el número más alto en 76 días de la pandemia por el coronavirus, lo que obligaría a ampliar por varias semanas el programa “quédate en casa”, que es un serio revés para las esperanzas que había de que a partir de mañana se aflojaran las amarras y poco a poco se volviera a la normalidad.

El informe técnico revela que suman 1,047 casos positivos, 37 fallecimientos y 538 recuperados, asimismo, este domingo termina oficialmente la jornada de sana distancia, sin embargo es factible que continúe por un tiempo hasta lograr la disminución sustancial de este problema. Hay 48 casos positivos nuevos y 137 en investigación; de  los 1,047 pacientes positivos, el 92% no ha presentado ninguna complicación y se encuentran en completa incomunicación en su domicilio hasta lograr su total recuperación.

El gobernador Martín Orozco Sandoval señaló que a nivel nacional esta entidad se encuentra en semáforo rojo, pero que de acuerdo a los datos que se tienen no es así, por lo que seguirá adelante con la reactivación productiva. Explicó que el gobierno de la República registra casi todo el país en semáforo rojo, lo que “no es posible, los parámetros no nos quedan claros”, de ahí que continuará trabajándose con reglas, procedimientos y autorizaciones definidos por la autoridad estatal, ya que “si alguien está atendiendo la pandemia somos los gobernadores”.

Sostuvo que no entiende las razones que tiene la Federación de “dejarnos la carga y mandar señales de incertidumbre al sector económico y a la población”, por lo que seguirá atento a todo lo que envuelve este asunto, en el que “de ninguna manera se arriesgará a la sociedad, y si acaso en algún momento llega a haber algún descontrol por un posible aumento desmedido de los contagios, que confío no suceda, se tomarán medidas, por lo que es necesario insistir a la ciudadanía para que confíe en las decisiones que se han planteado”.

En resumen, Orozco Sandoval ratificó que Aguascalientes seguirá trabajando con un semáforo propio, con vigilancia y supervisión permanente, con medidas destacadas pues la economía lo amerita, con estrategias locales, puesto que “quienes estamos atendiendo la pandemia somos los gobernadores, hemos cargado con esto, vamos a cargar con la economía y al rato con las enfermedades mentales, la inseguridad”.

Resaltó que desde el inicio de la contingencia el gobierno del estado ha formado una alianza con todas las instituciones de salud para lograr que la población reciba la atención médica correspondiente y se puedan aplicar estrategias que permitan transitar de mejor manera los momentos de emergencia, por lo que en la visita que hizo al Hospital General de Zona Número 2 (HGZ-2) del Seguro Social entregó equipo de protección a médicos, enfermeras y personal de apoyo, en total fueron 100 kits que contienen trajes de bioseguridad, batas, cubrebocas N95, caretas protectoras, guantes, cubre-zapatos, además  de 10 mil sueros hidratantes.

CADA QUIEN SU JUEGO

Trabajar a favor de los negocios que han sido afectados por la pandemia se ha vuelto una cruzada del gobierno del estado, sea a través de créditos, asesorías, proyectos y todo aquello que los mismos empresarios plantean, con lo cual puedan salir lo mejor librados de esta situación.

En otro sentido acciona la dirección de regulación sanitaria, empeñada en obstaculizar la operación de las actividades productivas, con un acecho que semeja más a una cacería. Busca cualquier pretexto para volverlos a cerrar, o clausurar aquellos que en todo este tiempo han estado abiertos, con todo lo que significa en pérdidas económicas y laborales.

Esa oficina depende de la Secretaría de Servicios de Salud del Estado (ISSEA), por lo que se supone que obedece órdenes del titular de esta dependencia, al mismo tiempo se encarga de definir quien sí puede abrir y quien no, por lo que todo gira a criterio del humor con que se levante el responsable.

En la edición de El Heraldo del 28 de mayo, se ufana de haber colocado los sellos de suspensión a casi medio centenar de negocios y las razones fueron de lo más variadas: por no usar el cubrebocas, no guardar la sana distancia y presunta ausencia de sanitización de los espacios, medida que en los últimos días impuso a dos loncherías, dos tortillerías y una sucursal bancaria.

Más que buscar la salud de la población, todo indica que es una campaña para allegarse recursos, porque al banco le bastó con pagar una multa de 17 mil 336 pesos para seguir funcionado, mientras que los otros lugares sí dejaron de trabajar ya que sus ingresos son mínimos como para pagar la sanción. Una vez más se cumple el viejo adagio: poderoso señor Don Dinero.

Más que un organismo conciliador está convertido en persecutor de quienes por casi tres meses han tenido cerrados sus lugares de trabajo, a quienes les aplican la clausura porque empleados o clientes no guardaron la “sana distancia” de metro y medio. Los “guardianes de la salud” tienen listo el flexómetro y basta que falte uno o dos centímetros para proceder en contra del local y lo mismo sucede si alguna persona se quitó momentáneamente el cubrebocas.

Hay un rechazo absoluto a las propuestas de los propietarios de gimnasios, bares, cervecerías y antros, que con la esperanza de que se les autorice abrir se comprometen a cumplir con cada una de las corazonadas que salgan de esa oficina, pero la respuesta ha sido tajante: “no existe protocolo sanitario para la reapertura de estos lugares”, por lo que mientras no se tenga deben permanecer cerrados, sin entender que como cualquier otro centro de trabajo es el sustento de varias familias.

Ciertamente, así como el alto mando ayuda a que encuentren una salida, otro la entorpece, por lo que mientras sea parte del supremo gobierno no queda de otra que aguantar estoicamente.

SE “SECA” LA BOLSA

El espíritu de Santa Claus, que por varias semanas ha recorrido el palacio menor, está por desvanecerse, por lo que la única opción es recurrir al endeudamiento, como recién lo comentó el secretario de finanzas Alfredo Martín Cervantes.

El motivo para hacerlo es “para enfrentar las consecuencias de la contingencia sanitaria por el Covid-19”, sin embargo esto se hará una vez que concluya la pandemia y se haga una evaluación de todo el dinero que se ha regalado o facilitado a crédito en este período, donde más que un programa de apoyos parece un desenfreno administrativo, pero que tienen como propósito claro, definitivo y único: hacer que germine la semilla política.

Tiempo de laboreo, de sembrar en el imaginario colectivo y familiar quien estuvo a su lado en el momento que lo necesitaron. Todo lo que se hace lleva un hilo al que basta con estirarlo en el momento oportuno para que cumpla su objetivo.

A varios les cayó “como anillo al dedo” la pandemia, como dijera la lumbrera de Palacio Nacional, por lo que el que ha sabido aprovecharla y en un futuro no lejano le sacarán la suficiente “raja”.

 

SECUELA NEGATIVA

La pandemia del Covid-19 que asola a la humanidad mantiene una enorme presencia en el país, no obstante la reiterada afirmación presidencial que se le ha logrado “domar”, tan es así que para el 25 de mayo México es el que registra la mayor tasa de letalidad en América Latina, región calificada como epicentro de este mal.

Si se considera la tasa de mortalidad, esto es, los fallecimientos por coronavirus respecto de los casos confirmados con la enfermedad, con una tasa de 10.7%, México reporta la mayor proporción en la región, incluso, mayor que Brasil que aún cuando tiene el mayor número de decesos, de 22 mil 666 y registra un alto número de contagios: 363 mil 211, esto resulta en una tasa de letalidad de 6.2%, de acuerdo a informes de la Universidad Johns Hopkins.

En México, hasta el 25 de mayo había 71 mil 105 casos de Covid-19 confirmados y 7 mil 633 decesos registrados. Perú, con un 40% más de contagios que México y un total de 3 mil 550 defunciones, tiene una tasa de letalidad de 2.9%.

La alta tasa de nocividad que reporta México puede deberse a que no se conoce con certeza el número de enfermos confirmados, señaló Miguel Betancourt, presidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, “seguramente (el número de enfermos ratificados) es mayor y por lo tanto, la letalidad sería menor”. Sostuvo que en general, la medición de la mortalidad es más confiable que la de la morbilidad, es decir la cifra de enfermos o número de casos.

“En realidad no sabemos cuántos casos hay entre los que no presentan síntomas y los que presentan síntomas, pero no se les toma muestra, etcétera. En cambio las defunciones son más fáciles de contar”, puntualizó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ubicó el pasado 22 a América Latina como el epicentro de la pandemia, y por la acelerada expansión de casos. Brasil se encuentra en el ojo de la organización con más de 22 mil muertos. Si se toma en cuenta la tasa de mortalidad, es decir, el número de defunciones por cada 100 mil habitantes, Ecuador, con 18.19. Brasil 10.82 y Perú con 10.80 encabezan la carga. En este indicador México sería cuarto con 5.86.

La directora del Instituto de las Américas de la Universidad de Miami, Felicia Knaul, señaló que México no es líder en América Latina en aplicación de políticas públicas de distanciamiento social contra esta epidemia, “más bien está por debajo de la lista en cuanto a desempeño de la región, lo cual es muy preocupante”. Sostuvo que de acuerdo al Índice de Política Pública, desarrollado por un consorcio de académicos e investigadores de distintas universidades, México destaca por estar por debajo en el tema de movilidad y en el número de pruebas de detección de Covid-19.

Por su parte, un científico del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT) presentó una proyección independiente en la que considera que para el 1 de septiembre México podría llegar a 132 mil fallecimientos por coronavirus. El modelo del científico de datos Youyang Gu, “Proyecciones de Covid-19, utilizando aprendizaje de máquina”, es uno de los estudios utilizados por los Centros de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos para tomar decisiones sobre la pandemia.

El documento presenta tres rangos distintos de mortalidad para 70 países y estados de la Unión Americana: alto, bajo y escenario proyectado este último es el que tiene la probabilidad más alta de ocurrir. En dicha proyección, de 132 mil muertes para México, es el dato del escenario intermedio, en el peor de los casos se llegaría a 212 mil muertos para el primer día del mes de septiembre, en el mejor escenario la cifra de defunciones sería de 37 mil.

De igual manera establece que el punto más alto de la curva de muertes diarias en México ocurrirá el 10 de agosto, y el punto más alto de la pandemia, con el mayor número de infecciones nuevas estimadas, sería el 22 de julio. La información sobre el particular está disponible en el sitio de internet covid19-projections.com.

REGIONALIZAN “SEMÁFORO”

El programa para la reactivación de actividades tras la jornada nacional de sana distancia por Covid-19 será regional. Después de dimes y diretes entre funcionarios del máximo nivel federal y gobernadores de los estados, al exigir éstos que sean en sus localidades en donde se defina cada paso, finalmente se determinó que los estados actúen conforme lo crean conveniente, siempre siguiendo lineamientos generales.

El martes anterior varios mandatarios estatales rechazaron la imposición de un semáforo único a nivel nacional, lo que obligó a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a cambiar su discurso sobre la reactivación. Ese martes Sánchez Cordero manifestó en videoconferencia de prensa que no debía haber semáforos locales para evitar una “descoordinación total”, por lo tanto, afirmó categórica, que “el semáforo debe ser semáforo federal. No podemos tener consideraciones de semáforos locales. La respuesta es tajante: el semáforo es federal”.

El miércoles, López Obrador llamó a los gobernadores a dialogar sobre la operación para reabrir las actividades tras el confinamiento y se dijo abierto a construir un consenso sobre ese mecanismo que entrará en vigor mañana, primer día de junio. “¿Cómo vamos a resolverlo? Pues con diálogo, no peleándonos, buscando los acuerdos y también no obligando a nadie, nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, especificó.

Horas más tarde la secretaria de Gobernación matizó su discurso al citar que los gobernadores son parte del Consejo General de Salubridad: “El secretario de Salud es el presidente suplente por llamarlo de alguna manera, entonces el semáforo tiene que ser federal. Ahora, el matiz aquí es importante decirlo: el semáforo va a ser regional porque no va a ser para toda la República. No puede ser para todo el país porque no está aconteciendo lo mismo en el norte, que en el centro, el sureste, el oriente o el poniente. Es una situación totalmente distinta, entonces el semáforo tiene varios colores”.

CUBREBOCAS DE LUJO

Ya le salió un competidor al júnior que vendió respiradores a un precio exagerado – que al difundirse el dato se canceló la operación -, al informar Reforma que como parte de las compras emergentes durante la pandemia el gobierno de la Ciudad de México reporta haber adquirido cubrebocas a más de 6 mil pesos por pieza.

En apego a la información pública, los Servicios de Salud de la capital del país adjudicaron el 27 de marzo un contrato por 25 millones 195 mil 200 pesos para adquirir cuatro mil tapabocas, lo que significa un costo unitario de 6 mil 298 pesos 80 centavos.

El diario destaca bajo firma de Selene Velasco, que en las páginas de internet del gobierno capitalino se muestra copias físicas de los contratos y sólo enlista los detalles generales. En este caso subraya que la transacción está cerrada, que la proveedora es Partners & Pérez y se trata de “cubrebocas desechables respirador purificador N96”. Son “bienes accesorios para dotar a las unidades médicas”, es la justificación para la adquisición.

La información aclara que mientras que el modelo N95 es uno de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud para uso hospitalario, el N96 no figura entre los protectores generales comunes y sólo se ofrece en páginas de comercio electrónico como Alibaba o Mercado Libre, y aun en estas, el precio no rebasa los 160 pesos por unidad.

Aunque no se especifica la marca del producto en la base de datos, la Secretaría de Salud capitalina aseguró a Reforma que eran de la empresa 3M, sin embargo esta última no los ofrece en su página de internet dentro de los 20 tipos diferentes de cubrebocas.

El precio de lista vigente del N95-9211 plus – el más costoso de este grupo – es de 3 dólares 40 centavos, o sea 76 pesos por pieza al tipo de cambio del miércoles y sin considerar costos de traslado.

La empresa a la que se adjudicó el contrato no cuenta con una página oficial y sólo tiene abierto un perfil de Facebook sin publicaciones y en éste se especifica que el domicilio social es Doctor Balmis 82, Colonia Doctores, Alcaldía Cuauhtémoc, y ofrece dos teléfonos de contacto en los que nunca contestaron; el local C, correspondiente a la dirección, comparte el número de una vivienda particular y al visitarla se encontraba cerrada, mientras que en la fachada se señala otro teléfono que está fuera de servicio.

El único antecedente de Partners & Pérez en portales de transparencia es la invitación restringida que el gobierno de la Ciudad de México le hizo en 2016, para ofrecer servicios de actividades lúdicas culturales.

Como resultado de la investigación que llevó a cabo Reforma, esa empresa ha participado en procesos de venta de colchones y en servicios de actividades lúdicas, fue creada en 2014 y en el local donde señala como domicilio del negocio estuvo una tienda de materiales eléctricos y para abril de 2019 había un servicio de cafetería.

En lugar de clarificar las condiciones en que ha sido el trato con la firma, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum calificó la información como una campaña de Reforma “en contra” de su administración y que el costo unitario de los cubrebocas es de 180 y 210 pesos, pero no explicó las condiciones en que opera la empresa como para que pueda ser proveedora.

MÁS DE CUBREBOCAS

La pandemia dejará lecciones plausibles de todos los que trabajan en los hospitales y también habrá cuestiones perdurables, como el galeno Hugo López Gatell que día tras días anuncia no sólo los infectados y fallecidos la jornada anterior, sino los que habrán de morir en las próximas semanas de acuerdo a sus proyecciones matemáticas.

La presentación de los dígitos es objetado por científicos mexicanos y extranjeros, pero él está inmune a toda crítica, por lo que puede darse el lujo de minimizar un día el uso de cubrebocas y otro demandar su uso general.

El 28 de febrero declaró “No hay razón alguna para que la ciudadanía (lo) busque con ansiedad”; en marzo 2 consideró que el cubrebocas es “sólo como un mecanismo de tranquilidad”; el 28 de abril afirmó “no es concluyente de que disminuya contagios” y el 25 de mayo:”en el tránsito a la nueva normalidad, será una medida auxiliar para evitar la propagación”.

Su actitud generó comentarios de la oposición, como el de Clemente Castañeda: “El 23 de abril, desde Movimiento Ciudadano advertimos que H. L. Gatell cometía un error al desalentar el uso de cubrebocas y le hicimos un llamado urgente, a reconsiderar su postura. Me da gusto que haya recapacitado. Laurie Ann Ximénez-Fyvie escribió: “Dice HLGatell que siempre sí. Se tardó en comprender algo muy simple, que desde un principio debería haber sido intuitivo ¡Cuánto tiempo perdido! ¿Cuántas vidas se hubieran salvado en los últimos 3 meses?” Jorge Álvarez: “¿Cuántas vidas se pudieron haber salvado si se hubiera aceptado que el uso de cubrebocas ayuda a evitar el contagio? Gatell pudo haber reconocido lo mismo hace dos meses”-.

El martes López Gatell se presentó con el cubrebocas, pero el martes volvió a ser el de siempre, sin el aditamento y tampoco sin guardar la sana distancia que tanto promociona, al dialogar con el director general del Seguro Social, Zoé Robledo.

RECURSOS DE DONDE SEA

En el sexenio de Carlos Salinas se dio la mayor desincorporación de organismos públicos, que los opositores calificaron como “venta de garaje” y que siguió con Ernesto Zedillo, por lo que los tres presidentes que siguieron (Fox, Calderón y Peña) sólo pudieron recurrir al adelgazamiento del aparato burocrático, el endeudamiento y elevar los impuestos o precios y costos de los servicios que proporciona el gobierno

Andrés Manuel López Obrador se comprometió a no solicitar créditos ni aumentar los gravámenes, pero con lo que capta no puede solventar la serie de compromisos sociales que se ha echado a cuestas, por lo que sólo le quedó despedir a altos funcionarios o recortar el ingreso de los sobrevivientes, a los que ya les adelantó su Navidad, al anunciar que  no recibirán aguinaldo ni otras prestaciones de fin de año.

Tampoco eso fue suficiente, por lo que ordenó recortar el 75% del gasto de los capítulos relacionados con materiales y suministros, así como servicios generales, lo que significará un ahorro de 39 mil millones de pesos, dejando a 15 secretarías de Estado, Presidencia, Conacyt ,10 entidades no sectorizadas y la Consejería Jurídica con cerca de 12 mil 800 millones de pesos para enfrentar todos sus gastos de operación en los siguientes ocho meses. A los únicos que no les tocó el recorte fue a las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Salud y a la Guardia Nacional.

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