La Casa de Música en Margaritas, Jesús María, se ha posicionado como líder en la inclusión educativa y el desarrollo artístico, afirmó la docente Fernanda Coronel. «Demostramos que con dedicación y pasión se pueden romper barreras y construir un mundo mejor para todos», comentó.
En este espacio, donde se imparten clases de diversos instrumentos, recientemente se ha habilitado un área para atender a jóvenes con discapacidades o condiciones especiales. «Comenzamos con solo cuatro alumnos, pero hoy día atendemos a 31 estudiantes con diversas discapacidades, como Asperger, esquizofrenia, síndrome de Down, autismo, discapacidad intelectual y motriz, entre otros», explicó Coronel.
La docente también ofrece talleres recreativos que incluyen pintura, manualidades, cartonería, actividades para desarrollar la motricidad fina y gruesa, títeres, arena y trabajos con pasta, diseñados no solo para desarrollar habilidades artísticas sino también para mejorar la motricidad y ofrecer una experiencia integral a los participantes. «El objetivo es incluir a estos jóvenes en actividades artísticas y fomentar su desarrollo personal. Aunque no todos llegarán a formar parte de la orquesta, algunos ya lo han logrado».
El enfoque inclusivo de la Casa de Música no solo ha brindado oportunidades artísticas a los niños, sino que también ha desafiado y superado barreras preconcebidas sobre lo que estos jóvenes pueden lograr. «Muchas veces somos nosotros mismos los que ponemos límites, pero aquí demostramos que ellos pueden hacer muchas cosas, pueden tocar instrumentos y tolerar el ruido. Incluso jóvenes con autismo encuentran en la música una forma de terapia», destacó Coronel.
Fernanda Coronel expresó su deseo de que este proyecto trascienda más allá de Jesús María y Aguascalientes. Con el apoyo de la Presidencia Municipal, se están adecuando las instalaciones y proporcionando los materiales necesarios para atender adecuadamente a los alumnos. «Estamos trabajando en el acondicionamiento del salón, tableros de comunicación y aprendiendo la lengua de señas mexicana, que es crucial no solo para las personas con discapacidad del lenguaje, sino también para aquellos con autismo y síndrome de Down».