Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Todo hace suponer que en las próximas semanas el Congreso de la Unión derogará la Ley General del Servicio Profesional Docente, pero sin tener otra propuesta para que las escuelas puedan seguir trabajando dentro de un marco legal. Al suprimirse la mencionada Ley no podrán ya aplicarse los exámenes de oposición con el objeto de seleccionar a docentes de nuevo ingreso ni para cubrir las plazas vacantes;  tampoco los maestros en servicio podrán ya presentar exámenes para ser promovidos en puestos de subdirección, dirección, supervisión y asesoría técnico pedagógica; como tampoco podrán presentar evaluaciones con el fin de incrementar sus salarios y mejorar sus condiciones laborales; porque la iniciativa de ley, propuesta por el Presidente de la República, tan sólo contempla anular la Ley General del Servicio Profesional Docente sin presentar alternativas de solución para los casos antes citados. Por tanto, las autoridades de las escuelas de educación básica y media superior tienen incertidumbres sobre las nuevas contrataciones, las promociones y los estímulos para los maestros en servicio.

Por otra parte, miles de nuevos docentes, subdirectores, directores, supervisores y asesores técnico pedagógicos, evaluados y que ya están laborando (provisionalmente) en el sistema escolar quedarán en la indefinición; pues con la desaparición de la Ley del Servicio Docente ya no podrán recibir tutoría ni se les podrá evaluar para otorgarles las plazas definitivas. Por todo lo anterior, es altamente preocupante que el Gobierno de la República se obsesione, tan solo, en abolir la evaluación y que no establezca otras disposiciones que solucionen la situación de los que quedan  en el limbo.

Es predecible lo que  pretende la Cuarta Transformación, en materia educativa y en relación con los contratos y ascensos de los maestros; el caso Michoacán, de estas últimas semanas, puede dar idea el rumbo que tomarán las nuevas contrataciones con el actual Gobierno Federal: la Coordinadora de Michoacán, con el apoyo de presidentes municipales y diputados de Morena, bloquea las vías férreas y suspende clases en las escuelas en todo el estado, como medidas de presión y chantaje para que paguen supuestos adeudos a los maestros en “servicio” y que también paguena cuatro generaciones de egresados de las normales de la entidad que no pasaron exámenes de oposición (para ingresar al servicio educativo) y a los que tampoco quisieron presentar exámenes. En las negociaciones con la Coordinadora, Héctor Garza Gonzáles, Oficial Mayor de la Secretaría de Educación, a nombre de la Presidencia de la República, con una facilidad inusual, se compromete a entregar cinco mil plazas a la Coordinadora para que las asignen a los egresados de las normales de 2014 a 2018, sin presentar exámenes y sin ningún mérito académico. Estos cinco mil egresados normalistas, de las últimas cuatro generaciones, tuvieron la “virtud”, como “estudiantes”, de siempre obedecer las consignas de la Coordinadora para bloquear carreteras, asaltar camiones, asaltar centros comerciales, realizar mítines y protestas, con cualquier pretexto; el caso era desestabilizar. Durante la campaña de Andrés Manuel López Obrador estos maestros de la Coordinadora de Michoacán y los egresados de las normales fueron los más fuertes aliados del candidato presidencial en la entidad. Hoy les compensan con plazas y fuertes cantidades de dinero para seguir siendo aliados ahora del Gobierno de la República.

Estos mismos normalistas durante años se dedicaron a vandalizar en las calles y a destruir todo lo que se encontraban a su paso, ¿qué grado de dominio tendrán de conocimientos, de pedagogía y de didáctica, para formar a los niños que pondrán en sus manos, en caso de que se animen a dar clases? Tal vez la educación de los niños no tenga mucha importancia para la Cuarta Transformación; como tampoco puede tener mucha importancia la certidumbre laboral para los maestros que obtuvieron las mejores calificaciones en las evaluaciones. ¿El chantaje y la corrupción seguirán siendo las reglas en educación?