Con la voluntad y celeridad que se dio en el Registro Público de la Propiedad para resolver el tema del hackeo de su sistema informático, el sector inmobiliario apenas se recuperaba, pero ahora se enfrenta a otro golpe por el tema sanitario, pues la venta de viviendas ha caído en un 50%, manifestó el presidente de la Cámara Nacional de Desarrolladores de Vivienda, Antonio Rodríguez Mirelles.

El hecho es que al estar en contingencia sanitaria, no hay gente que visite los desarrollos habitacionales en promoción, si acaso se han hecho trámites vía telefónica, pero se han dado casos en que ya cerrada la operación de compra-venta e inclusive con el trámite de escrituras en notarías, el cliente decide cancelar la operación ante la incertidumbre de lo que ocurrirá con sus finanzas en el corto plazo.

Refirió que varios de los posibles compradores de vivienda se enfrentan a lo incierto; “nos han dicho que no saben lo que vendrá para ellos, si acaso los despedirán, si conservarán su empleo y en qué condiciones será, si los declararán en paro técnico, no tienen garantizado su ingreso, entonces se han caído operaciones en notarías. Sí, es delicado esto”.

El impacto los últimos dos meses ha sido doble, pero en el primero de los casos como fue la caída del sistema en el Registro Público de la Propiedad, fue resuelto y ahora los trámites son ágiles.

No obstante, el golpe más severo es el que se vive actualmente, pues si bien se sabe que la prioridad es la salud, también se requiere mover la economía para poder generar recursos y cumplir con el pago de impuestos y servicios que no serán condonados según la advertencia de las autoridades federales; “queremos ser solidarios en todo lo que podamos y hasta dentro de lo que se pueda, pero nadie está obligado a lo imposible”.

El impacto que se tiene ahora ante la presencia del COVID-19 tiene que ver con la incertidumbre de lo que vendrá en materia económica, pues no se sabe si dar continuidad a los proyectos o detenerlos, aunque en este caso, empresarios del ramo han tomado decisiones individuales y en algunos casos, se han quedado con los desarrollos en proceso o que ya están en venta, en tanto que detendrán hasta nuevo aviso los que estaban por iniciar, pues impera la incertidumbre sobre si tendrán liquidez para continuarlos.