Benito Jiménez y Jorge Ricardo
Agencia Reforma

PARAÍSO, Tabasco.- Con una inversión, hasta ahora, de 10 mil 200 millones de dólares, el Presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró ayer una refinería, cuyas plantas de operaciones están en fase de prueba, y otras, en proceso de ensamblaje.
El Mandatario cumplió con su compromiso de cortar el listón el 1 de julio, en el cuarto aniversario de su triunfo en las urnas, pero, de acuerdo con información del propio Presidente, la nueva planta no tendrá, de arranque, capacidad para refinar crudo, pues será puesta a prueba durante seis meses.
«Bueno, ya estamos aquí en la refinería de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, es un sueño hecho realidad (…) Y ya se inician los trabajos de prueba. Yo creo que eso es lo más correcto para que empiece a funcionar todo el conjunto», indicó.
Frente a López Obrador, la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, reconoció que aún hace falta la instalación de tuberías y de electrónicos de integración general de la refinería, la cual pretende producir unos 340 mil barriles diarios de gasolina y diésel.
El Mandatario aprovechó el acto en Dos Bocas para dar su segundo informe trimestral del año –el 14 en lo que va de su Administración–.
Frente a su gabinete, Gobernadores, empresarios y aspirantes presidenciales, López Obrador dijo que para mantener el apoyo del pueblo, es necesario beneficiarlo.
De acuerdo con el Presidente, el Gobierno federal hace llegar recursos, de manera directa, al 80 por ciento de los hogares del País, si se toman en cuenta los sueldos y prestaciones de maestros, médicos, soldados, marinos y burócratas.