Hacinados en un domicilio al sur de la ciudad, más de trescientos migrantes de Centro  y Sudamérica fueron rescatados la madrugada de este martes en un operativo que evidenció que la entidad cobra fuerza como ruta de “polleros” hacia la frontera norte.

El rescate de los 341 migrantes procedentes de Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Ecuador, ocasionó el despliegue especial de diversas dependencias, con la intención de atender a los involucrados e iniciar el proceso de repatriación.

A pesar del hermetismo de las autoridades respecto de cómo fue que ingresaron al estado hace diez días, sin ser detectados, se logró conocer sin embargo, que la condición general de la mayoría de los extranjeros es buena, salvo una mujer embarazada que tuvo que ser atendida por paramédicos, así como otra mujer que presentaba problemas de deshidratación.

La atención a los viajantes provocó la intervención de las autoridades del Instituto Nacional de Migración, así como de las comisiones Nacional y Estatal de los Derechos Humanos, además de la Policía Estatal, Fiscalía General del Estado, la General de la República, y paramédicos del ISSEA y de la Cruz Roja.

Debido a la cantidad de personas rescatadas, las autoridades migratorias analizaron la posibilidad de trasladar a algunos de ellos a estados vecinos como San Luis Potosí, no obstante no se concretó la acción.

Finalmente, en cuanto a las tres personas detenidas, fueron puestas a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación, en donde en un lapso de 48 horas se resolverá su situación jurídica correspondiente.

SEGURIDAD ES COMPROMISO

Por su parte, la delegación del Instituto Nacional de Migración, dependiente de la Secretaría de Gobernación, refrendó su compromiso por una migración segura, ordenada y regular, con pleno respeto a los derechos a quienes ingresan, transitan y salen de territorio nacional en contexto de movilidad, con atención mayor a niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores.