César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-México llamó a los países de la región a crear un frente común de combate a la corrupción, la cual achacó a los Gobiernos de los años 90.

En el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, dijo a sus homólogos que la corrupción arrebata oportunidades de desarrollo, genera desigualdad, erosiona democracias y merma la confianza en las instituciones.

“Estos son desafíos que nos hermanan, que nos unen, y que nos impulsan a seguir adelante”, señaló en la IV Reunión de Ministras, Ministros y Altas Autoridades de Prevención y Lucha Contra la Corrupción de la Celac.

“Sabemos que la unión hace la fuerza y que con la acción regional podremos combatir de forma contundente este mal que, junto con el dispendio y la frivolidad gubernamental, ha flagelado a nuestros pueblos y ha frenado el desarrollo de nuestras economías”.

Agregó que la corrupción no puede seguir siendo vista como un asunto cultural ni un tema estrictamente administrativo.

“La corrupción es un fenómeno institucional y político que requiere de soluciones estructurales. Se alimenta de abuso de poder, la impunidad y la falta de voz ciudadana en asuntos públicos”, planteó.

“Es fundamental, por ello, que consolidemos un frente común con todos ustedes, que tenga como misión erradicar la corrupción”.

Acusó que en México la corrupción estuvo ligada a la privatización y a la desregulación, así como al neoliberalismo.

“La consecuencia más severa de este fenómeno es la captura del Estado a manos de poderes fácticos, en la cúspide de las instituciones gubernamentales”.