Predomina la improvisación en la apertura de nuevos restaurantes. Santiago Muñoz Romo, presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), comentó que mucha gente ve en el sector gastronómico una buena oportunidad de negocio, motivo por el cual se deciden a abrir establecimientos sin pensar en el giro del restaurante que más les convenga, o en considerar el manejo administrativo y de control de costos e inventarios que ello conlleva.

Indicó que con frecuencia hay personas que ven algún restaurante con mucha clientela, motivo por el cual creen que es un buen negocio e invierten sus ahorros en la apertura de uno, sin conocer cómo es el manejo de este tipo de establecimientos.

Santiago Muñoz destacó: “la gente ve que a un restaurante le va muy bien y buscan replicar su éxito. Junto a éste se pone uno con el mismo concepto pensando que la gente que está al lado puede ir con él, y pues no, se necesita un estudio de mercado, acercarse a la gente que sepa y que le pueda dar una orientación de cómo hacer el negocio”.

Destacó que la improvisación y la falta de conocimientos traen como consecuencia que la mayoría de estos negocios no resulten lucrativos, y por ello, al poco tiempo de su apertura sus propietarios busquen traspasarlos o los cierren.

Para concluir, el presidente estatal de la Canirac estimó que en promedio, por cada dos negocios del giro que abren, uno de ellos cierra en los primeros meses de su apertura, pues no se tiene un buen menú, calidad en el servicio, y además los establecimientos no están bien ubicados: “la gente abre pensando que se vende lo que sea (…) debido a la falta de planeación y la poca profesionalización, se vienen estos cierres dentro del sector”.