A pesar de la difusión del número de emergencias 911, el grueso de la ciudadanía sigue sin comprender que es para dar atención a los casos de verdadera urgencia en donde la integridad, la salud o la vida de una persona esté en juego, ya sea por enfermedad, accidente o acto de violencia, de ahí que a la fecha, el 70% de las llamadas que se hacen son improcedentes.
Así lo dio a conocer Eduardo Rafael Padilla Aguayo, supervisor de la Línea 911, quien resaltó que el 911 clasifica las emergencias en materia de salud, seguridad pública y bomberos, pero la mayoría de la gente que habla lo hace para asuntos que nada tienen que ver como el cambiar de lugar un contenedor, quitar autos que estorban estacionamientos, buscar números telefónicos, pero no emergencias.
Informó que diariamente en el 911 se reciben alrededor de 3 mil 200 llamadas solicitando algún servicio, pero de éstas, un 70% son improcedentes por solicitar servicios varios que nada tienen que ver con una emergencia en salud, seguridad o de bomberos, pero de éstas, resulta que entre un 35 o 40% son falsas alertas, “perdiendo tiempo al dar atención y distrayéndose de lo que pudiera presentarse como real emergencia”.
La idea es que la ciudadanía capte que desde el momento en que se recibe la llamada al 911 se tiene que activar la emergencia, porque en lo inmediato resulta imposible saber si es real o no el servicio que se solicita, “nosotros tenemos que ir a todas, nos quitan tiempo, horas hombre para atender la emergencia real”, lo cual ha sido todavía más durante este tiempo de contingencia.
Padilla Aguayo refirió que los periodos en que más llamadas se reciben es durante la tarde y noche, pero además, resulta lamentable que las falsas alarmas no son sólo de niños o adolescentes jugando, sino que también hay adultos que ponen en operación el sistema de emergencias con una llamada falsa.
En la actualidad es de 149 el personal que trabaja en el servicio de emergencias de la Línea 911, divididos en 3 turnos, con el antedicho que nadie debe trabajar más de 8 horas porque la presión ciudadana en esta área les genera estrés, de ahí la importancia que tiene esta atención y la conciencia de la población.