Cada vez que hay una reclamación en contra de entidades financieras se escucha las risotadas de funcionarios y empleados de las mismas, que saben que el juego de meter en un berenjenal a los usuarios reditúa a las empresas que sirven un porcentaje de ganancias por demandas no resueltas o por desistimiento de los quejosos.

Resulta inexplicable que los legisladores federales, tan dados a meterse en donde no los llaman, no actúen en estos casos y dejan que la situación siga su curso, perjudicando el patrimonio de millones de mexicanos que de improviso están en un problema donde está de por medio su dinero, por el que tienen que batallar para recobrarlo, y cuando se logra han pasado meses e incluso años.

Si México se precia de ser un país de leyes debería hacerse algo al respecto. Resulta extraño que se deje pasar el tiempo como si nada sucediera, a pesar de que está presente la serie de triquiñuelas de que se valen algunas instituciones financieras para escamotear o maromear los recursos de sus clientes.

Tan sólo en 2019 hubo 7.9 millones de reclamaciones y el 93% se relacionó con la banca, en donde Banamex está a la cabeza de los requerimientos con 1 millón 709 mil 329, lo que representa el 23% del total, le sigue Santander con 1 millón 582 mil 797 y 21.3% y Banorte con 1 millón 239 mil 109 y 16.7%.

El representante en Aguascalientes de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Ignacio Villanueva Chávez, aceptó que este organismo atiende directamente el 2% del total de reclamaciones que se presentan en contra de los bancos, mientras que en seguros es el 35% y en Afore llega al 56%.

La cuestión radica en que la banca es muy exigente para cobrar, pero tratándose de reconocer algo indebido busca toda clase de subterfugios para no resarcir el daño causado, por lo que el quejoso tiene que litigar para que le devuelvan lo que es suyo. El tiempo que pierde en lograr que lo atiendan y luego en lograr que se lleve a cabo el trámite y finamente que la institución reconozca el “error” nadie se lo repone. Es algo que no se cuantifica y que el perjudicado tampoco reclama ya que lo único que pretende es recobrar el efectivo, sin embargo en términos reales es un número elevado de horas-hombre que se emplean en esta situación.

Seguramente que si se aplicara una sanción ejemplar, como abonarle al afectado el doble de lo que fue desposeído, habría un cambio total en la forma de trabajar de los bancos, pero mientras sólo valga la palabra de una de las partes seguirá habiendo este tipo de actitudes.

Aunque sí existen sanciones, como lo explica Villanueva Chávez, que en 2019 fueron 10,262, mientras que el monto de castigos creció 87%, al registrar 482 millones de pesos, monto que sin embargo no le correspondió un solo peso a los usuarios, que a final de cuentas son los que deberían de atenderse.

En condiciones similares están otras entidades financieras, con cláusulas abusivas que desde el año pasado se ha buscado eliminar, pero en tanto se concreta hubo denuncias en contra de Crédito Simple con 7, Crédito de Habilitación y Avío con 4 y Crédito de Nómina con 3.

Lo más importante de todo es poner en el centro de la atención al público, que sea el que se beneficie con la supresión de todo aquello que le lesione y a la vez que se repare al doble el daño que le fue causado, de otra manera es un apoyo falso.

ESFERAS RELUCIENTES

Cuando se escriba lo que hizo y dejó de hacer la empresa concesionaria de aguas en el Municipio de Aguascalientes, el capítulo más extenso lo ocupará la falta del servicio en varias colonias  y el abuso que cometió al cobrarlo íntegro.

Por más esfuerzo que hace Veolia por echar bajo la alfombra toda clase de reclamos, es más evidente que su única misión es atesorar lo más posible y seguir ofreciendo baratijas como brillantes, sin embargo su negligencia es atribuible sólo en parte, puesto que la responsabilidad es claramente del gobierno municipal, obligado por ley a proporcionar el servicio.

La empresa francesa informa periódicamente de los “adelantos” que hay en la red de agua entubada y alcantarillado, lo que en teoría es lo que se espera de ella. El pasado 20 de marzo informó que desde tres días antes “aumentó la concentración en 2.0 partículas por millón de cloro en el agua potable como medida adicional de protección, conforme a la solicitud del Instituto de Servicios de Salud del Estado y de acuerdo a las recomendaciones del Organismo Mundial de la Salud”.

Asimismo, menciona que “se monitorea  las 24 horas la operación y supervisión de los pozos, tanques y rebombeos, así como la atención de fugas e incidentes en la red hidráulica”, lo que tal vez haga, sólo que esto no se refleja en decenas de hogares que se cansan de exigir la dotación del vital elemento sin que exista respuesta.

Las quejas se suceden todos los días en medios escritos y electrónicos como medida de presión para que los escuchen. Ayer se publicó en este Diario el más reciente reporte, del coto 2 de Villas de Bonaterra, pero las denuncias de todas partes de la ciudad son tan recurrentes que ya forman parte de la “rutina”.

Lo más irónico es que Veolia, mediante su director, Mauricio Romero Lara, exhorte a los aguascalentenses a que hagan “un uso responsable del vital líquido en estos tiempos de contingencia”, cuando ni una gota hay en varias casas, aunque eso sí, hace votos que con la colaboración de de todos “se logrará avanzar positivamente ante la compleja situación que atraviesa la ciudad de Aguascalientes”.

Lo que no le falta a Veolia es la cada vez más extensa red de cobranza, que va desde sus oficinas centrales y en distintos puntos de la ciudad hasta convenios con negocios de conveniencia e incluso en tiendas de abarrotes, lo que sería digno de encomio si en esos lugares recibieran las quejas vecinales y le dieran trámite de inmediato, pero eso se deja para un contestador automático que es la manera más elegante de eludir las protestas.

Como se ha mencionado Con Usted, la autoridad municipal es la obligada a dar respuesta y si no lo hace es porque está atada de manos. Independientemente de que siga el mismo partido en el poder o que venga otro, lo más importante en estos momentos es darle una solución definitiva a la distribución del agua y en ello la responsabilidad recae única y exclusivamente en el municipio, porque Veolia es sólo una intermediaria, por lo tanto es necesario recalcar en donde está el meollo del asunto.

HORA DE ACTUAR

La exoneración del contador Raúl Gerardo Cuadra García es una oportunidad para que los diputados locales se pongan a trabajar y de una vez por todas eliminen de las obligaciones a que son sujetos los funcionarios estatales de primer nivel en actos que sólo son observadores, que con su firma se dan por enterados de un hecho, pero en el cuál no son participantes directos. Desde que se presentó la acusación en contra de casi todos los titulares de dependencias en la administración del ex gobernador Luis Armando Reynoso Femat, referente a la venta de unos terrenos de propiedad estatal a unos particulares, se mencionó Con Usted que no era dable que todos fueran responsables ya que en la reunión respectiva que tuvo lugar en palacio de gobierno firmaron el documento porque así lo estipula la legislación, lo no significaba que tenían que investigar longitud y valor de los predios y cómo sería la transacción, simplemente se daban por informados. Pero a la hora en que se denunció de posibles irregularidades a todos los metieron en el mismo aprieto. El único que pagó con cárcel fue Cuadra García, ya que los demás pusieron tierra de por medio, a quienes no se acosó, sólo al ex secretario de finanzas, lo que se consideró como una persecución política. Tal vez su mayor pecado fue haber aspirado, en 2010, a ser candidato a gobernador.