Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno federal presentó ayer una iniciativa para modificar la Ley de la Industria Eléctrica, que echa abajo gran parte de la reforma energética de 2013 y propone volver a comprar electricidad a mayor costo.
Especialistas señalaron que con esa reforma el Gobierno no fortalece el ahorro de largo plazo en la generación de electricidad, atenta contra la competencia y puede generar disputas de inversionistas en el marco del Tratado de Libre Comercio con EU y Canadá.
La primera iniciativa preferente presentada por la actual administración, que fue turnada a la Cámara de Diputados, busca favorecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cambiando los criterios de despacho eléctrico.
De aprobarse, se daría preferencia al uso de energía generada por hidroeléctricas y luego, al resto de las plantas de la CFE. En tercer lugar, se usaría la electricidad de las plantas de energía renovable eólica o solares de la iniciativa privada y, en cuarto, estarían las plantas de ciclo combinado del sector privado.
“El sistema de despacho de los generadores eléctricos, impuesto a través de la emisión de dicha ley, es uno de los mecanismos destinados a establecer grandes privilegios a la generación privada, con grave perjuicio a la CFE, reformarlo es imperativo”, se expone en la iniciativa.
Además, contempla eliminar la obligación de CFE Suministro Básico de comprar energía eléctrica a empresas, a través de subastas, y propone que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) revoque los permisos otorgados a las centrales de autoabastecimiento renovable.
Paolo Salerno, de Salerno y Asociados, criticó que no existe un argumento económico que justifique el cambio.
“¿Si se tiene la posibilidad de comprar energía más barata, por qué comprarla más cara? Es un argumento ideológico, no de mercado”, reprochó.
Paul Sánchez, especialista del sector energético, consideró que en el fondo no hay un ahorro real. “Es la ilusión de un ahorro para CFE si no paga a los privados, pero eso no es lo más eficiente, porque si cerrara plantas ineficientes y comprara más a privados ahorraría más”, estimó.
Keneth Smith, ex negociador del T-MEC, advirtió que la iniciativa es contraria a los compromisos de México en el Tratado y atenta contra la competencia.