Frida Andrade
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La propuesta del Presidente Andrés Manuel López Obrador de regularizar en Baja California los autos que se importaron de manera ilegal podría impactar de manera negativa el precio de los que se ingresan de forma legal, así como el mercado de unidades usadas de México.
“De concretarse, estaría representando un impacto negativo para los propietarios de vehículos legales que verían disminuir el valor de sus unidades”, afirmó Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA).
Rosales dijo que se presentaría una sobreoferta de los vehículos que se podrían comercializar legalmente y eso desplomaría los precios de los autos que sí fueron importados legalmente, lo cual es una injusticia para los dueños que han estado al corriente de sus obligaciones fiscales.
De tal forma que habría una mayor oferta de unidades en el País, pues se conjuntarían los vehículos que son importados de manera legal, y que entre otras cosas, pagan uno por ciento de arancel sobre el valor del auto para circular en la franja norte del País y 10 por ciento para transitar en todo México, con los que fueron ingresados de manera ilegal, detalló.
A ésos se sumarían los autos usados que dentro de México se ofrecen, pues las personas interesadas en vender estas unidades tendrían más dificultades en comercializarlos y sacrificarán precio.
Varios de estos dueños venden sus autos ya usados con la intención de comprar autos nuevos, lo cual también afectaría la industria nacional de manufactura de estos productos, expuso Rosales.
Recordó que durante el 2006 al 2009, cuando se hizo dicha regularización, se introdujeron vehículos chatarra en cantidades mayores a las propias ventas locales de vehículos nuevos.
Agregó que de aprobarse sería una práctica nociva e inundaría de basura automotriz al País.