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Agencia Reforma

PARÍS, Francia.- La disrupción en el aprendizaje derivada de la pandemia de Covid-19 causará una pérdida de destrezas que podría resultar en una caída de 1.5 por ciento en la producción económica global para el resto del siglo, según un reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Para Estados Unidos, eso representará una privación económica de 15.3 billones de dólares, detalló el ente con sede en la capital de Francia. La cifra se elevará más si la interrupción en la educación se extiende al próximo año escolar.
“El rezago en el aprendizaje llevará a la pérdida de destrezas, y las capacidades que tienen las personas vinculadas a su productividad”, señala el informe, bajo el argumento de la reducción prevista en el Producto Interno Bruto global.
Las autoridades de todo el mundo cerraron las escuelas para frenar la propagación del Covid-19, en la mayoría de los casos por cerca de 10 semanas, o un tercio de un año escolar.
Uno de los impactos fue la ampliación de las brechas en las oportunidades educacionales entre los ricos y los pobres. Los estudiantes con acceso a internet, computadoras y que contaban con el apoyo de su familia tenían un mejor desempeño.
“Los estudiantes con contextos privilegiados (…) podrían encontrar una vía ante los cierres de las escuelas hacia oportunidades de aprendizaje alternativas. Aquellos con contextos desaventajados a menudo se mantienen excluidos”, sostiene el reporte publicado en la víspera.
Aun cuando los centros escolares han reabierto en muchos países, sigue habiendo grandes desafíos para la educación, según la OCDE. Los colegios deben estudiar cómo reabrir sin causar un nuevo incremento en las infecciones del nuevo coronavirus entre su comunidad.
Además, con la contracción de las economías, existe el riesgo de que se reduzcan los presupuestos para las escuelas, indica el informe.
Ante ese escenario, la organización solicitó a los líderes mundiales que la educación sea una inversión prioritaria pese al impacto económico de la pandemia, a fin de que la emergencia actual no acentúe las desigualdades.
“El refuerzo de los sistemas educativos debe estar en el centro de los planes de los Gobiernos para salir de esta crisis y dotar a los jóvenes de las competencias y cualificaciones que necesitan para tener éxito”, apuntó el Secretario General de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría.
Fortalecer los vínculos con el sector privado y facilitar el paso a estudios superiores son dos de los consejos facilitados por la agencia para impulsar la educación profesional, en medio de la crisis sanitaria y económica.