Por J. Jesús López García

Un amigo mencionó que en su memoria anidaba una remembranza sobre una tarea escolar, la cual trataba sobre realizar una maqueta sobre la ciudad y que ello le traía muy buenos recuerdos. Además precisó que al estar llevándola a cabo lo que vino a su mente fue una ciudad genérica, no de Aguascalientes, probablemente alguna metrópoli desprendida de alguna idea surgida de la televisión o de fotografías de capitales reconocibles como arquetípicas de la ciudad contemporánea. El resultado fue que la maqueta se trataba de parecer por ello a las ciudades de Nueva York o Chicago -ahora en nuestros tiempos corrientes serán ciudades chinas, japonesas o de los Emiratos Árabes- que de alguna manera manifestasen con potencia el cosmopolitismo de las metrópolis de la actualidad.

De la anécdota referida podemos colegir que las ciudades de hoy no tienen una imagen única, si bien poseen un perfil más o menos reconocible si se aprecian desde ciertas perspectivas lejanas o de nueva cuenta, en fotografías. El perfil de Nueva York desde el río Hudson, con sus puentes y con la silueta de sus rascacielos en un segundo plano -de todas maneras imponente- algunos de ellos como el Empire State o el Chrysler Building, infaltables, en su tiempo el World Trade Center con sus Torres Gemelas encabezando al célebre conjunto, sin embargo, al margen de la silueta de Manhattan, otros sitios de Nueva York también tienen un sabor propio y algo ajeno a ese contorno, como las calles de Queens o Brooklyn de carácter mucho más habitacional y por tanto de una escala menor. Por ello la ciudad no tiene una imagen sino múltiples imágenes, a veces articuladas y muchas otras totalmente desarticuladas.

Quien va a Ciudad de México podrá caminar por el Paseo de la Reforma de imagen muy agradable, dirigirse antes de llegar a la zona del Zócalo por la Alameda Central y apreciar en el trayecto edificios icónicos de tiempos varios como los rascacielos de los últimos veinte años o los edificios Art Déco frente al Palacio de Bellas Artes, cercano todo al Palacio Postal y al Palacio de Minería, pero siguiendo por el Eje Central Lázaro Cárdenas hacia el norte, nos encontramos con una ciudad más áspera y con zonas que pueden sentirse más inseguras y de imagen mucho más confusa y menos agradable -para el visitante al menos ya que quien habita o transita allí de manera constante la percibirá de otra manera-.

Es así como la ciudad se manifiesta de maneras muy diversas pues su hechura no obedece solamente a las pulsaciones, necesidades o intenciones de un momento o de un grupo social -aunque alguno tenga un papel catalizador especial-, pues las ciudades son suma de tiempos diferentes y por lo tanto de proyecciones distintas.

El urbanista Kevin Andrew Lynch mejor conocido como Kevin Lynch (1918-1984) identificaba algunos factores de articulación urbana preeminentes: senderos, bordes, distritos/barrios, nodos e hitos. Los senderos son todas las vías rodadas o peatonales que enlazan a los distritos o barrios con otros o bien, comunican al distrito con sus partes internas; los bordes son las fronteras que delimitan a veces de manera tajante a los distritos, como ríos y avenidas rápidas; los distritos o barrios son las zonas más o menos unitarias caracterizadas por alguna vocación de uso o alguna escala más o menos definida; los nodos puntos en la urbe que son el centro del tránsito y los hitos son aquellas estructuras o edificios que sirven como referentes urbanos y por tanto dependen de su escala, como alguna finca alta, un monumento o un espacio abierto de uso libre a todo público.

Nuestra ciudad aguascalentense posee esos mismos factores de articulación que le van dando imagen a su perfil. El tramo de la calle Licenciado Francisco Primo Verdad, en donde se encuentra el Colegio de la Paz a la derecha y al fondo a la izquierda el chapitel neogótico del templo de San José y más atrás la torre de Telmex, es una vía sobria, sin embargo con los elementos citados nos habla de la pluralidad de este distrito de nuestra ciudad, donde vivienda, educación, religión, comercio y servicios se concentran en una pequeña parte de senda, apreciándose hitos urbanos como el templo o la torre de Telmex, dispuestos en edificios que van desde el virreinato, el siglo XIX y todo el siglo XX.

A contrapelo de lo anterior, los distritos meramente habitacionales de los fraccionamientos o colonias no poseen esa misma diversidad y se aprecian más monótonos en su imagen. Todo lo que se ha mencionado es útil para considerar cada uno de los elementos para poder apreciar las múltiples imágenes que nuestra ciudad a través de los factores de articulación de Lynch, sin duda alguna que a través de un simple ejercicio, particularmente en el cuadro primigenio de Aguascalientes, se podrán encontrar múltiples formas de conocer con mayor detalle lo que durante nuestra vida hemos vivido en nuestro ámbito cotidiano. Cada avenida, calle, esquina, plaza o rincón ofrecen múltiples elementos que aún no descubrimos.