Silvia Guerra

¿Te has puesto a pensar si la imagen que proyecta tu empresa está ligada a su identidad y vocación? ¿La imagen gráfica de la empresa, su etiqueta de comportamiento, el entorno de trabajo y sus empleados, son congruentes con esta vocación?

Es importante hacer un alto y observar detenidamente la situación actual de tu empresa. Como punto principal, es vital que las cabezas conozcan la identidad de la corporación: qué es, qué busca, a dónde va, qué la mueve; básicamente que conozcan la esencia. De ahí surge el manual de fundamentos, que es una semblanza de la identidad de la corporación; una aclaración del camino a seguir con base en su misión, visión, valores y credo. Este manual es parte de las entrañas de una empresa, es información vital que debe permearse en cada miembro de ella, para que comulguen con los conceptos y sepan con claridad el rumbo a seguir.

Después, hay que verificar si la imagen gráfica de la empresa está ligada a estos valores, si comunica congruentemente su esencia y vocación a través de su lenguaje visual y gráfico; analizar si los medios de promoción y publicidad son los adecuados para alcanzar al mercado objetivo de la empresa. Para esto es bueno desarrollar un manual de identidad visual completo y coherente, que determine de manera específica las pautas a seguir en este ámbito.

Por otro lado, la etiqueta de comportamiento utilizada dentro de la organización, las normas en el trato a clientes, el código de vestimenta del personal y las pautas de comunicación empleadas por ellos, lograrán fortalecer la imagen deseada de la empresa si parten también de la misma esencia. ¿Cumple tu empresa con todo esto?

En pocas palabras, la proyección interna y externa de una empresa, debe ser siempre sobre una misma línea; motivada y originada por un mismo fin; enraizada en la vocación, identidad y esencia de la misma, para además de transmitir congruencia, transmitir credibilidad y confiabilidad. Esto, entre otras cosas, podrá ser un buen trampolín para generar identificación de los clientes con la empresa y lealtad a la misma.

Es como si por ejemplo se creara una empresa cuyos valores principales fueran el respeto y la organización, y a la hora de tratar con los clientes, los empleados se comportaran de manera fría y entregaran a destiempo los productos. Esto solamente genera ruido y descontento en el posible cliente; rompe una identificación de este hacia la empresa.

Toma tiempo para analizar si tu empresa va por buen camino, o si necesitas ajustar algunas tuercas. No poner atención a estos detalles, puede ser problemático en el futuro de tu empresa.

El Poder de tu Imagen.

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