CDMX.- A sus 16 años, Mía Rubín Legarreta ya ha sido víctima de fuertes críticas, comparaciones e incluso ataques en redes sociales.
Fue en diciembre del año pasado cuando debutó como cantante al lado de su padre, Erik Rubín, con el proyecto acústico Raíces. Y aunque hubo muchos comentarios positivos, también se presentaron los negativos, mismos que, confesó, en un inicio le afectaron emocionalmente.
A pesar de sentir satisfacción y orgullo de ser hija del ex Timbiriche y la conductora Andrea Legarreta, su parentesco le ha generado duros señalamientos en redes sociales.
“Mis papás son figuras públicas que han estado años en el medio, por lo tanto, va a haber gente que obviamente no les voy a caer bien sólo por ser hija de ellos”, indicó la adolescente.
A su padre se le resbalan las críticas y, con casi cuatro décadas de trayectoria, hasta considera necesario un poco de polémica para darle “sabor” a su camino.
“Sí hay gente muy ruda (en redes), pero si no qué chiste que todo fuera blanco y bonito y ‘¡wow, qué padre!’. Tenemos que verlo como algo que le da sabor y, además, en momentos puede ser hasta cómico”, dijo el intérprete de “Aire y fuego”. (Froylan Escobar/Agencia Reforma)

ASÍ LO DIJO
“Con el tiempo, Mía irá conectando con más personas, cerrando bocas, es uno de los claros ejemplos que usamos cuando hay estos comentarios malintencionados”.
Erik Rubín, cantante