Charlene Domínguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Más de 50 por ciento de los trabajadores que están en edad de jubilarse desconoce los requisitos y el proceso para iniciar su trámite de pensión y puede cometer errores que reduce el monto a recibir.
“Algunos (trabajadores) no conocen los requisitos, otros no conocen dónde iniciarlo, otros la importancia de las semanas”, aseveró Gerardo Chavarría, gerente de Metodología y Asesoría Comercial de Afore SURA.
Dado que no sólo se requiere cumplir con la edad, que es de 60 o 65 años, los tropiezos más comunes que tienen las personas a la hora de querer iniciar su proceso de jubilación son el desconocimiento de sus semanas de cotización o que no saben por dónde iniciar.
Por ejemplo, muchos trabajadores con cuenta individual o Afore siguen pensando que su Administradora es la que tiene que resolver todo el proceso de pensión, cuando no es así, manifestó.
Para que la Afore entregue los recursos al trabajador se debe realizar primero un trámite de pensión ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que luego debe ser autorizado.
Otro punto es el desconocimiento de la importancia de las semanas cotizadas ante el IMSS.
A los trabajadores que se van a pensionar por la Ley del IMSS del 1973, por ejemplo, se les requiere cumplir con al menos 500 semanas, pero es importante saber que esto es sólo el “boleto de entrada” y que es mejor tener más semanas reconocidas ante el Instituto para que el importe de la pensión sea mayor.
“A veces una personas que desconoce este factor en particular acude al IMSS, y por desconocimiento de quien sea, llámese el propio trabajador o una mala orientación por parte del Seguro Social, pregunta cuántas semanas tiene y tiene 700; pero resulta que realmente son más y si no se hace la aclaración sobre las semanas adicionales se pierde un un porcentaje de pensión, y ya será un porcentaje de manera vitalicia”, expuso el directivo.
De acuerdo con SURA, la etapa previa a la solicitud de la pensión es clave para resolver los problemas más comunes que se pueden encontrar en el proceso.
Lo primero es identificar a qué Ley del IMSS se pertenece, la de 1973 o la de 1997, lo cual depende de la fecha de inicio de cotización.
Posteriormente se debe identificar las semanas cotizadas o años de trabajo, y para el caso de los que tienen Afore, tener su expediente electrónico, entre otros.
Este expediente es un archivo digital que contiene datos personales, fotografía, huellas digitales y grabación de voz, además de los datos de sus beneficiarios.