Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Mientras en Coahuila 10 trabajadores están atrapados en una mina inundada, el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Napoleón Gómez Urrutia, se pasea en Las Vegas, a donde acudió a la convención de la United Steelworkers.
Desde que se registró la inundación, el pasado 3 de agosto, el representante de los trabajadores mineros no ha acudido a la localidad de Agujita, del municipio de Sabinas, a solidarizarse con las familias de las víctimas, ni a conocer de primera mano la situación en la que laboraban.
Hasta el momento, «Napo», quien es presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social del Senado de la República, sólo ha emitido un tuit demandando que se investiguen los hechos.
«Ante este lamentable incidente deseo que los nueve (sic) compañeros mineros atrapados en el pozo de carbón en la #CuencaCarbonífera de #Coahuila salgan con vida. Exigimos una investigación inmediata para dar con los responsables. ¡El trabajo no debe representar un riesgo!», escribió.
La convención de la United Steelworkers, que inició el lunes y concluyó ayer (11 de agosto), fue realizada en el MGM Grand Marquee Ballroom y a los delegados, quienes pagaron 225 dólares por asistir, se les recomendó hospedarse en el MGM Grand Hotel, que cuenta con un casino de 16 mil metros cuadrados.
Gómez Urrutia participó con un mensaje el 9 de agosto, en el que dijo que su organización había sido objeto de persecución, pero que ahora era Senador.
«Es grandioso estar aquí, con mi hermosa esposa y con mis líderes sindicales presentes. Diré algo en español porque quiero saludar a mis hermanos de las diferentes confederaciones y sindicatos que están presentes», dijo en inglés.
«Saludo con mucho afecto a mis compañeras y compañeros, líderes sindicales, internacionales y, desde luego, en especial, a las compañeras y compañeros de México, de Latinoamérica, que todos los días luchamos por la justicia, el respeto y la dignidad de la clase trabajadora», continuó en español.
Ese 9 de agosto, los mineros sumaban ya seis días atrapados a 60 metros de profundidad dentro de la mina, los equipos de rescate introdujeron un aparato para revisar las condiciones y determinaron que todavía no era posible el ingreso de los buzos por la turbiedad del agua y la cantidad de elementos sólidos, lo que provocó la desesperación de los familiares.
El pasado 6 de agosto, Grupo REFORMA publicó que el Gobernador de Coahuila, el priista Miguel Riquelme, dejó los trabajos de rescate para dar el banderazo en Saltillo a la carrera «Coahuila 1000 Desert Rally 2022», desatando críticas entre familiares de víctimas y población en general.