Juan Carlos Orozco
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los salarios que se tienen contemplados pagar oficialmente a la burocracia provocó una segunda desbandada de trabajadores del Banco de México (Banxico).
La denominada Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, que limita los ingresos de los funcionarios del sector público, incluidos entes autónomos, llevó a esta desbandada que podría alcanzar las 200 plazas, según estimaciones de ex empleados del organismo.
Apenas en agosto, cuando el tope salarial a funcionarios públicos era sólo una amenaza, importantes puestos del organigrama de Banxico quedaron vacantes debido a que sus titulares decidieron jubilarse antes que ver mermados sus ingresos por los cambios que se veían venir.
Entre las renuncias del mes pasado destacan la de José Luis Corvera, así como la de Pascual Ramón O’Dogherty. Ambos funcionarios rebasaban los 30 años de servicio en el organismo autónomo.
O’Dogherty, al término de sus estudios de doctorado en economía ingresó a Banxico como Inversionista Principal en 1987; su última labor en el banco fue como Director General de Estabilidad Financiera.
Corvera fungía como secretario de la Junta de Gobierno. Ingresó a Banxico en 1987 como Jefe de la Oficina de Instrumentación Legal de Operaciones Bancarias y de Mercado de Valores.
Tras la aprobación de la nueva Ley, otro grupo de funcionarios de Banxico solicitó su jubilación y el jueves pasado fue su último día laboral.
Los funcionarios que están en condiciones de retirarse, ya sea por años de servicio o por edad, lo están haciendo por temor de que sus ingresos en activo se reduzcan hasta 30 por ciento y que eso pueda afectar el nivel de sus pensiones.