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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Las balaceras que se han registrado en los últimos días en el municipio de Teocaltiche, Jalisco, entre miembros del narco ya han obligado a 376 personas a dejar sus hogares.

El viernes, grupos criminales protagonizaron un enfrentamiento en la localidad de El Saucito, colindante con Zacatecas y Aguascalientes. El saldo fue un hombre y varias cabezas de ganado muertos, un domicilio incendiado y nueve vehículos asegurados, uno de ellos con impactos de bala.

Desde entonces ninguna autoridad ha dado datos oficiales sobre las personas afectadas ni de la narcopugna entre el Cártel de Jalisco y el de Sinaloa.

Vecinos criticaron la respuesta de las autoridades locales y denunciaron que, incluso, los narcotraficantes desplazaron a pobladores de varias localidades de este municipio de Los Altos.

Según la Parroquia del Divino Salvador, hasta ayer sumaban siete localidades cuyos habitantes han tenido que abandonar sus hogares para buscar refugio. Se resguardan en otros ocho pueblos, entre ellos Mechoacanejo, desde donde la comunidad religiosa ha entregado 450 despensas y diversos artículos, pero aún faltan víveres.

Francisco Macías Medina, especialista en derechos humanos, dijo que para cumplir con los principios establecidos por la ONU en materia de desplazamientos forzados internos, autoridades como el DIF Jalisco tendrían que atender el problema.

“Tendría que haber una acción emergente para garantizar seguridad, garantizar condiciones humanitarias y garantizar los derechos, sobre todo de grupos más vulnerables, niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas de la tercera edad, que son prioritarios”, estimó.

En 2020, las carpetas de investigación relacionadas con personas desaparecidas en la región de Los Altos se dispararon en comparación con las registradas en 2019.