Una broma de mal gusto fue la que hicieron el día de ayer personas desconocidas, pues frente a la entrada principal del templo de San Antonio, dejaron una caja conteniendo huesos aparentemente humanos.
Lo anterior provocó la movilización de elementos de la Policía Municipal y la intervención de la Fiscalía General del Estado.
Una vez que los restos óseos fueron asegurados por personal de la Dirección de Investigación Pericial y posteriormente analizados, se determinó que correspondían a un animal, específicamente a un bovino.
Los hechos tuvieron lugar el día de ayer a las 12:30 horas, cuando elementos de la Policía Municipal fueron notificados que en el atrio del templo de San Antonio que se ubica en la calle Ignacio Zaragoza esquina con la calle Pedro Parga, habían sido abandonados huesos aparentemente humanos.
Los uniformados se trasladaron al recinto religioso y confirmaron el reporte, al encontrar casi frente a la puerta de acceso principal, una caja de cartón cuyo interior se encontraba una bolsa de plástico y su contenido eran varios huesos, así como piedras y tierra.
Posteriormente, acudió personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público, quienes procedieron al levantamiento de los restos óseos a fin de ser analizados.
Más tarde, la Dirección de Investigación Pericial confirmó que tras los estudios que se realizaron, se llegó a la conclusión de que los huesos correspondían a un animal, específicamente a un bovino.