Noé García Gómez

El pasado 5 de mayo el PRD cumplió 31 años de su fundación. En 1989 Cuauhtémoc Cárdenas convocó a los miles de ciudadanos que formaban las bases del  FDN y las organizaciones de izquierda a fundar un partido que exigiera “democracia ya y patria para todos”. Hoy ese partido está muy alejado de aquello que le dio origen; Cárdenas renuncio a seguir perteneciendo a una “franquicia electoral” claudicante, las bases militantes se redujeron a grupos clientelares y la exigencia de “democracia y patria para todos” se diluyó en la inercia retórica de una “izquierda moderna”.

El principal partido de izquierda hasta el 2012 se enfermó de mera crónica, y el virus de esa enfermedad se esparció como diáspora a otros movimientos, por ejemplo MORENA, los dirigentes que salieron del PRD para ayudar a fundar ese capricho de Andrés Manuel, llevaron a infectar a un movimiento que parecía honesto y muy ingenuo de miles de mexicanos que seguían a su líder, la mayoría ciudadanos desesperanzados, pero no maleados; pero al momento de entrar en contacto con los agentes que llegaron del PRD los infectaron.

Síntomas como el secuestro de las dirigencias, la inactividad de sus órganos, la corrompida burocracia, la superficialidad de sus dirigentes, el clientelismo de sus bases y la simulación de sus cuadros, se replicaron en el naciente y hoy consolidado MORENA.

Un  cumulo de mañas y manías que adquirieron y perfeccionaron a lo largo de los años, sumado a la obsesión por ocupar cargos del gobierno, léase bien, no por gobernar, sino por ocupar cargos del gobierno. El Ingeniero Cárdenas lo dijo “cuando en el PRD importaron más las cuotas y las partidas presupuestales, se perdió la brújula y el camino”, dicha frase hoy aplicaría a MORENA.

La realidad es que en nuestro país hoy no hay un movimiento social o electoral de izquierda, hay grupos de interés que se ponen una casaca de lo que ellos creen es de izquierda, tal vez porque piensan que eso les da autoridad ideológica, o por simple costumbre. Pero todos los que conocen los mínimos elementos teóricos de las corrientes ideológicas o quienes tienen en sus principios pilares ideológicos de izquierda no los engañan.

Hoy nos encontramos por un lado que el PRD es prácticamente un zombi, un muerto viviente,  Su muerte fue decretada por quienes se adueñaron de la franquicia y han puesto a la venta sus ruinas, que participan electoralmente solamente para seguir negociando mínimas canonjías y puestos; por el otro un ensoberbecido Morena que maniquea las interpretaciones ideológicas de la izquierda para hacer lo que antes criticó cuando era oposición; hoy como gobierno padrotea la pobreza con programas asistencialistas con fines electorales, utiliza los mayoriteos simplones y chicanas legislativas para impulsar caprichos del ejecutivo al legislativo; discrecionalidad, opacidad y nepotismo en el ejercicio de los recursos públicos y un largo etcétera.

Finalmente, nadie puede desconocer y menospreciar la contribución de ambos partidos para alcanzar la transformación democrática y el de ser garante de los derechos de los mexicanos; pero al día de hoy la izquierda mexicana que buscan una alternativa electoral esta huérfana.