Desde hace 18 años, la Organización de las Naciones Unidas declaró el 9 de diciembre como el Día Internacional contra la Corrupción, esto para generar conciencia sobre los efectos negativos que tiene para el desarrollo de los países, y que además, atenta contra el Estado de Derecho, debilitando los pilares que dan estabilidad y seguridad a las sociedades.
Por esta causa, es que el INEGI se ha dedicado a generar información para medir los actos de corrupción cometidos por servidores públicos a personas y empresas, y en distintas encuestas ha dado resultados sobre los ciudadanos que se han visto afectados porque se les pide dinero, regalos favores o cualquier otro beneficio para agilizar trámites, esto por parte de servidores públicos.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) 2021, presentada hace unos tres meses por el INEGI, un 20.7% de la población incluida en el estudio, indicó que habría incurrido en alguna práctica ilícita en meses anteriores, estimándose pues que más de 60 mil personas habrían participado en algún acto de corrupción en el transcurso de los primeros seis meses de este año.
Ahora bien, se indica que la corrupción puede ser diversa y dependerá de la falta cometida, así como de las personas y autoridades involucradas, ya que pueden ser desde sobornos o “mordidas”, hasta la falsificación de adjudicaciones públicas, aprovechamiento de bienes públicos para uso personal, entre otros.
Así pues, según la ENSU, en el 39.2% de los casos que incurrieron en corrupción en el periodo antes citados, se gestaron entre ciudadanos y autoridades en el ámbito de la seguridad pública; mientras que el 12% ocurrieron en áreas de los servidores públicos en distintas áreas de dependencias gubernamentales, por cierto, un punto porcentual menos que en el mismos periodo pero de 2020.
En el ámbito nacional, la incidencia de la corrupción se ha mantenido muy similar en los últimos años, pues también en los primeros seis meses de este año, un 46.8% de la población mexicana mayor de 18 años de edad, habría incurrido en alguna práctica de ese tipo.
Cabe mencionar que los programas de información del INEGI buscan contribuir al diseño de intervenciones públicas que pongan fin a esta fuente de debilitamiento institucional y de desigualdad que beneficia a unos en perjuicio de otros.

¡Participa con tu opinión!