De una manera inexplicable y a la más vieja usanza del régimen que la “Cuarta Transformación” juró combatir; se aprobó en menos de 48 horas por parte de la Cámara de Diputados y de la Cámara de Senadores, el dictamen que contiene la Iniciativa que reforma el artículo 311 y adiciona el Capítulo XII Bis a la Ley Federal del Trabajo, a efecto de regular o abundar en la regulación del conocido teletrabajo o también mal llamado coloquialmente como “home office”.

A grandes rasgos, la iniciativa impone diversas obligaciones a los patrones que implementen esta figura. Razón por la cual, he decidido abordar en estas líneas los principales aspectos. Dentro de la iniciativa, se establece como concepto fundamental que el “teletrabajo” consiste en el desempeño de actividades remuneradas, en lugares distintos al establecimiento del patrón, utilizando primordialmente tecnologías de la información y comunicación para el contacto y mando entre el trabajador y patrón.

A efectos de que pueda considerarse que existe una modalidad de teletrabajo se necesitará que los empleados trabajen más del 40% del tiempo en la modalidad de teletrabajo, es decir, no será considerado teletrabajo aquel que se realice de forma ocasional o esporádica. Aunado a ello, se establece que además de los requisitos tradicionales de un contrato de trabajo, el contrato por virtud del cual se implemente la modalidad del teletrabajo deberá considerar, entre otras cosas: el equipo y herramientas de trabajo que se entregan al trabajador, la descripción y monto que el patrón pagará al trabajador por concepto de pago de servicios relacionados con el teletrabajo (incluyendo los servicios de telecomunicaciones necesarios para la implementación de la modalidad e inclusive el pago parcial por el uso y consumo del servicio de luz). Según manifiesta la iniciativa, se deben de contemplar en el contrato todos aquellos mecanismos de supervisión entre las partes, así como la duración y distribución de horarios.

Tras lo comentado en el párrafo anterior, podemos esclarecer el tema que de inmediato surgió en redes sociales y generó un pánico en empleadores sobre el pago de servicios de internet y el servicio de la luz; sin embargo, la iniciativa plantea una serie de obligaciones adicionales para los patrones, tales como la instalación y el mantenimiento de los equipos para el teletrabajo; así como, la obligación de llevar un registro de insumos entregados a los trabajadores y la implementación de mecanismos que preserven la seguridad de la información o datos utilizados por lostrabajadores y  el establecimiento de mecanismos de capacitación necesarios para garantizar la adaptación,aprendizaje y uso adecuado de las tecnologías de la información. Finalmente, la propuesta de reforma pretende implementar el derecho de desconexión de los trabajadores al término de su jornada laboral.

De igual manera, se plantean algunas obligaciones para los trabajadores, tales como: el cuidado en la guarda y conservación de equipos o materiales, el informar con oportunidad los costos para el uso de servicios de telecomunicaciones y el consumo de electricidad, así como el utilizar los mecanismos para la supervisión de sus actividades y atender los mecanismos de protección de datos, entre otras. El espíritu de la iniciativa pretende que todos aquellos mecanismos, sistemas y tecnologías para supervisar el teletrabajo deberán garantizar el derecho a la intimidad de las personas y deberán respetar el marco jurídico aplicable en materia de protección de datos personales, por lo que, pretende que cámaras y micrófonos sean utilizados para la supervisión del teletrabajo de forma extraordinaria o cuando la naturaleza del trabajo lo requiera.

Según lo aprobado, el cambio de modalidad de presencial a teletrabajo deberá ser voluntario y establecido por escrito, salvo casos de fuerza mayor comprobables. Asimismo, la modalidad de teletrabajo podrá ser reversible para ambas partes y en todo caso, deberá formar parte del contrato colectivo de trabajo de la empresa o en algunos casos se deberá incluir en el reglamento interior.

Tras la aprobación en el Senado de la República, hace unas cuantas horas por 91 votos a favor, la presente Iniciativa será turnada al Ejecutivo Federal para continuar con el proceso legislativo, siendo que, todo parece indicar no tendrá mayor observación y tendremos un nuevo marco jurídico para el teletrabajo. De manera tal, que todos los empleadores que bajo el supuesto de la contingencia sanitaria tienen sus negocios funcionando bajo la modalidad del “home office”, deberán revisar con inmediatez sus contratos y adecuar el marco normativo aplicable para evitar sanciones o caer en supuestos que afecten aún más a sus negocios.

El espíritu de la iniciativa es bueno; sin embargo, quizá el momento económico no es el óptimo. Razón por la cual, deberemos de estar muy pendientes al desenlace de dicho proceso legislativo. Agradezco el favor de su lectura y les deseo a todos un excelente fin de semana.

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