Juzgar con perspectiva de género no significa darle la razón a la mujer involucrada en una controversia, por el sólo hecho de serlo, sino vencer circunstancias que la ponen en desventaja para acceder a la justicia en igualdad de condiciones que cualquier persona.

Así lo explicó la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, y agregó que los protocolos para ello no ponen en condición de indefensión a ninguna parte, sino resuelven en un escenario llano, donde es el peso de la ley el que rige para todas las personas, es decir, gana el que tenga la razón.

Consideró que esta manera de impartir justicia no sólo beneficia a las mujeres, sino que genera logros para toda la población, pues ha abierto la posibilidad de que los varones igualmente tengan acceso a prestaciones y garantías, sobre todo en materia laboral, como en el ámbito de las pensiones y prestaciones para la descendencia.

Durante su visita a esta entidad para impartir la conferencia “Sentencias Relevantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con Perspectiva de Género”, la señora ministra recalcó que, en el derecho a la igualdad salimos ganando todos.

Refirió que si bien hay mucho qué cumplir y solventar en México en el tema, nuestro país está altamente reconocido a nivel internacional en sus avances en el ámbito del trabajo realizado en materia de género.

Como caso emblemático para nuestro país a nivel mundial, se refirió a un supuesto suicidio de una mujer en el Estado de México que, tras la investigación y lucha con recursos jurídicos, fue llevado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Ahí, se decidió que el caso fuera reabierto en busca de pruebas sobre la violencia de género que la occisa sufrió durante años de vida marital y que puede dar un vuelco al expediente que está próximo a resolverse al seno del máximo tribunal del país”.

Luna Ramos sostuvo que juzgar con perspectiva de género no es cuestión de favoritismo ni de privilegios, sino una búsqueda del equilibrio para todos a fin de alcanzar resoluciones que sean justas precisamente por su igualdad de trato a los que intervienen.

Asimismo, destacó que si bien antes esa agenda correspondía a “un tema de mujeres y sus problemas”, hoy en día los varones los asumen como un desafío de cambio cultural que está avanzando y ya no como feminismos que ellas tenían que resolver.

Finalmente, subrayó que hoy en día hay más conciencia de que lograr paulatinamente ese cambio cultural es una pretensión viable y la Corte lo procura con criterios jurisprudenciales que den acceso a la justicia en igualdad de oportunidades.