Personas con COVID-19 que han sido hospitalizadas pero presentan estabilidad en el padecimiento, son enviados a sus casas para ser atendidos a través de videoconferencias por médicos tratantes y otros especialistas como nutrición y psicología, lo que a su vez les permite sentirse mejor emocionalmente al estar más cerca de sus seres queridos, en tanto que el hospital libera espacios en los nosocomios.

Así lo dio a conocer Ricardo Cruz Silva, jefe de Urgencias del Centenario Hospital Miguel Hidalgo, quien destacó que ha sido un programa con resultados exitosos, pues los pacientes se sienten atendidos y esto les permite una evolución positiva de la enfermedad en la mayoría de los casos, pues hay quienes, estando en el hospital y al recibir la atención debida, se sienten aislados cuando ven a los médicos y enfermeras llegar con vestimenta especial de protección.

En conferencia de prensa, dio a conocer que a la fecha en este programa han participado 70 personas, lo que también ha sido bien aceptado por sus familiares, pues ellos le pueden dar seguimiento a la evolución de la enfermedad y se les advierte que ante cualquier emergencia, la atención inmediata podrán recibirla.

Hay momentos muy sensibles, dijo, cuando algún paciente tiene que ser intubado y permanecer en el hospital, a ellos, comentó el urgenciólogo, en ocasiones se les proporciona un teléfono celular para que a través de una videollamada puedan despedirse de sus familiares que pudieran estar esperando afuera del hospital, para explicarles el por qué va a recibir la respiración artificial.

“Nos han tocado momentos y peores despedidas antes de intubar a un paciente. Se despiden usando las palabras más intensas que hemos escuchado y más tristes que hemos podido presenciar; están quienes piden oración mientras esté encamado, pero otros dan instrucciones sobre dinero guardado o el cuidado de los hijos y resto de la familia”.

Pero también se han tenido satisfacciones cuando el impacto de las videoconferencias a través de las que se tienen pláticas, consultas y tratamientos, ayuda a que los pacientes se recuperen de mejor manera y regresan a sus familias; “son historias de vida, el coronavirus no siempre nos quita, también nos da; y en este caso es el acercamiento con la familia y la confianza de que podremos salir adelante, con unión y un nuevo estilo de vida”.

Este programa de atención a través de videoconferencias a los pacientes que vuelven a casa, aún con la enfermedad pero estables, lleva ya 10 semanas y la evolución ha sido favorable en su estado físico y emocional. Las sesiones de conferencias y consultas llegan a darse en grupos de alrededor de 15 personas a la vez, que también tienen la oportunidad de conocerse e intercambiar experiencias de vida, salvo la atención psicológica que esa sí es de manera individual.