Mircea Mazilu

Estimados lectores, por motivo de la fecha que se acerca, hoy hablaremos de la historia de la Navidad, una de las festividades más populares en el mundo. Y, es que la celebración del nacimiento de Jesucristo no siempre ha sido tal como hoy la conocemos, sino que ha tenido un recorrido lleno de transformaciones y misterios. Es más, hasta la fecha no se han desvelado muchas de las incógnitas que la rodean. A pesar de ello, los historiadores coinciden sobre la veracidad de algunos datos que están relacionados con su origen y evolución a través de los tiempos, los mismos que se mencionan a continuación.

“Navidad” deriva de la palabra latina “nativitas”, que significa “nacimiento” y hace referencia al día cuando vino al mundo Jesús de Nazaret. Este día, a pesar de que actualmente cuenta con una fecha para su conmemoración, en realidad se desconoce exactamente cuál fue. Es decir, no se sabe a ciencia cierta en qué momento nació Cristo. Algunos sostienen que esto sucedió entre los meses de abril y mayo, otros afirman que pudo haber ocurrido hacia septiembre u octubre. Tampoco se conoce bien el año del acontecimiento, sin embargo, todo apunta a que fue entre el 8 y el 4 antes de nuestra era. Ahora bien, ¿entonces por qué el mundo cristiano celebra el 25 de diciembre el nacimiento de Jesús?

En el último mes del año los romanos celebraban las Saturnales, unas festividades que honraban a Saturno, el dios de la agricultura, y representaban el solsticio de invierno. Éstas se llevaban a cabo a lo largo de varios días, culminando muchas veces el 25 de diciembre. En el siglo IV la Iglesia cristiana decidió establecer esta fecha como el día de la Navidad con el objetivo de absorber los ritos paganos para, de esta forma, conseguir más fácilmente la conversión de los infieles. Fue precisamente el papa Julio I quien en el año 350 d.C. eligió el vigésimo quinto día del mes de diciembre como la fecha oficial del nacimiento de Jesucristo, siendo ésta decretada cuatro años más tarde por el papa Liberio.

A partir de entonces y, sobre todo, durante el medievo surgieron y se consolidaron muchas de las costumbres y tradiciones navideñas que perviven hasta nuestros días. Celebrar la cena de nochebuena y la comida del 25 de diciembre o presenciar la “Misa del Gallo”constituían algunos de los hábitos más extendidos entre las personas de aquellos tiempos. Éstas solían además decorar sus casas, aunque lo hicieran con ramas de acebo, hiedra o velas. Asimismo, durante la Edad Media aparecieron los villancicos, si bien sería más tarde cuando éstos alcanzarían la difusión y el uso que hoy les damos. Por último, desde el siglo XIII se empezó a representar el nacimiento de Jesús con figuras, dando origen a lo que actualmente conocemos como “nacimiento” o “belén”.

Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX cuando la Navidad alcanzó mayor popularidad y empezó a celebrarse de una forma más similar a la que lo hacemos ahora. En aquella centuria Santa Claus y el árbol de Navidad comenzaron a cobrar importancia y a convertirse poco a poco en dos de los símbolos más representativos de esta fiesta. Asimismo, fue en el siglo decimonónico cuando la Navidad comenzó a trascender el carácter religioso hasta el punto de romper muchas veces su atribución con el cristianismo. Por último, en ese periodo se expandió el intercambio de regalos y se fijaron las bases del consumismo asociado con el 25 de diciembre, una tendencia que cada vez más va en aumento y que, al parecer, ningún obstáculo puede cambiar su curso.

¡Feliz Navidad, estimados lectores!

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