Aunque el Banco de México redujo a 4% su tasa de referencia para impulsar el crédito productivo, el Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial aseveró que las instituciones bancarias y financieras aplican tasas de interés de acuerdo al riesgo país alto que enfrentan determinados sectores como la industria de la construcción, la cual sólo accede a una tasa anual superior de 18%.
Sin embargo, aquellas empresas que se dedican a la salud, tecnología y cuidados personales representan un riesgo país menor, ya que sus productos tienen una alta demanda ciudadana y por eso son financiados por la banca comercial y las entidades no bancarias con tasas de interés competitivas, informó el director del CIDE, Alberto Aldape Barrios.
En el caso de empresas de tecnología o agroindustrial, pueden conseguir tasas de interés entre 10 y 12%, lo cual es una cifra notoria respecto a la que se le ofrece a la industria de la construcción de 18%, sin duda este sector es uno de las más afectados pues no hay obra privada y también se encuentra acotada por los programas de los tres niveles de Gobierno.
Sin embargo, el crédito hipotecario de vivienda se encuentra entre el 9 y 10% anual, ya que los bancos tienen claro que los inmuebles a través del paso del tiempo se revalúan al alza, y el acreditado va pagando con el transcurrir del tiempo y se reducen los riesgos del banco. Y esto es un excelente negocio para las instituciones bancarias.
En el caso del crédito productivo para las medianas y pequeñas empresas va bien, dijo, pues los bancos han tomado un mayor riesgo ante la necesidad de ofrecerles líneas de crédito atractivas. Y la tasa de interés oscila entre el 13 y 14% anual.
Los microempresarios son los que tienen el problema, ya que el dueño del negocio hace todo y tiene poca información fidedigna en cuanto a la evolución de su negocio y la contabilidad, y precisamente esta información es requerida por las instituciones bancarias para poder evaluar el riesgo de las empresas.
Alberto Aldape Barrios explicó que cuando el Banco de México disminuyó a 4% su tasa de referencia, le dio la oportunidad a las instituciones bancarias a reducir sus tasas para los diversos créditos, con la principal intención de impulsar el crédito productivo, pero aquí hay un problema, pues se tiene un riesgo país alto en algunos sectores y esto provoca que los créditos no sean accesibles para todos al no tener tasas de interés competitivas.