Hecho en México

CDMX.- Vestido con traje de charro, con múltiples fondos coloridos con imágenes representativas de México y acompañado de su conjunto musical y un grupo de mariachis, Alejandro Fernández brindó una fiesta en la que plasmó sus raíces como parte de su Hecho en México Tour, en el Auditorio Nacional.
“Me siento muy orgulloso de comenzar mi gira aquí, en la Ciudad de México, que para mí es considerada como mi segundo hogar.
“Me reciben siempre con el mismo cariño y amor con el que yo me presento, muchísimas gracias”, expresó el jalisciense.
Ambientado con una luz roja tenue, y por debajo de lo que simulaba ser un candelabro, “El Potrillo” apareció en el escenario, despertando los gritos de sus seguidores, arrancando la noche con su tema “Tantita Pena”.
Con éxitos que lo han acompañado durante casi 30 años de trayectoria, como “Estuve”, “Hoy Tengo Ganas de Ti”, “Si Tú Supieras” y “Qué Lastima”, el intérprete puso a cantar a toda su audiencia, en su mayoría parejas mayores de 40 años, quienes cayeron rendidas ante los encantos del artista.
Y pese a que en ocasiones hacía señas a sus músicos para corregir algunos niveles de sonido, y a que su micrófono falló en algunas otras, tanto él como la producción demostraron estar a la altura para enloquecer a sus fans en su primera presentación.
Rodeado de luces y proyecciones de atardeceres en campos abiertos, bordados típicos de la cultura mexicana, calaveras y hasta columnas con escrituras mayas, el cantante plasmó a lo largo del concierto la esencia del país, temática que retoma en su última producción, homónima.
“Este disco suena a México, a esta bellísima Nación que hacemos todos. Dejemos a un lado todas las diferencias y discordias, que solamente nos separan”, pidió antes de dar inicio a una sección dedicada al álbum, con sencillos como “Más No Puedo”, “Te Olvidé” y “Caballero”.
Agregando otra pieza, que anunció como una sorpresa especial, Fernández entonó “Eso y Más”, de la autoría de Joan Sebastian, a quien se refirió como “El Poeta del Pueblo” y a quien dedicó su interpretación, conmoviendo a los 10 mil asistentes que llenaron el recinto.
Durante la velada, el artista también aprovechó para cantar algunos de los temas más emblemáticos de su padre, Vicente Fernández, como “Estos Celos” y “Mátalas”, letra en la que resaltó que es la única agresión que podría existir contra una mujer, motivando los aplausos del público.
Todo finalizó en un canto al unísono de sus éxitos “Como Quien Pierde Una Estrella” y “Se Me Va la Voz”. (Fernanda Palacios/Agencia Reforma)