Juan Carlos Rodríguez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-María del Socorro Miranda lleva casi dos décadas en el ISSSTE trabajando como enfermera titular, y ha participado activamente en las jornadas de vacunación contra el Covid-19.
Ayer colaboró de nuevo en la aplicación de vacunas, ahora para personas de 40 a 49 años de edad, en el módulo de la Explanada de los Héroes, frente a Palacio de Gobierno donde durante el día la asistencia fue alta, pero fluida.
¿Cuántas vacunas pone usted en un día?, se le pregunta.
“Depende mucho del lugar”, responde mientras hace una pausa en su labor, “normalmente por muy bajito 570, pero hemos subido hasta 800 o mil, por célula”.
“Yo soy adulto mayor, un día tuve dolor de espalda, fue el único día, no dormí bien, pero no me volvió a pasar, creo que es la experiencia, tengo 17 años en el ISSSTE”.
Durante la jornada tuvo momentos para platicar y relajarse, aunque hay días en los que no la ha pasado tan bien.
“Un día tuve vacunación de lunes a domingo, fue muy pesado”, confiesa.
“No aguantaba la espalda, tenía mucho frío”, agrega, “es que no sólo es vacunar, también son los problemas o pendientes que trae uno de la casa, eso es lo que hace un todo”.
Entre el lunes y el viernes las altas temperaturas de casi 40 grados afectaron mucho a los voluntarios y asistentes, pero durante el sábado la máxima de 35 grados les permitió un día más agradable.
“Hoy está el aire bien fresco”, dice María, “hoy nos la llevamos más tranquilo”.