El director del Instituto de Educación de Aguascalientes, Raúl Silva Perezchica, reveló ayer que más del 80% de las mujeres urbanas que participan en la educación superior han tenido violencia en su contra, por esa razón esta autoridad no puede permanecer ajena a este flagelo, porque el compromiso es avanzar en la unidad e igualdad de género en el ámbito educativo.
Los cambios que se requieren impactan de manera directa a la autoridad educativa junto con todos sus actores involucrados, es tiempo de hablar abiertamente de los temas de género y aprender a civilizar las inequidades y cerrar las filas para tener las mismas oportunidades y el acceso a los derechos.
En la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, el titular del IEA aseveró que “seriamos necios y necias, tontas y tontos si no se advierten y si no se reconocen los acontecimientos que afectan a las niñas, adolescentes, jóvenes y adultas”.
Incluso el INEGI publica que más del 80% de las mujeres de los medios urbanos que acuden a las instituciones de educación superior, en donde se supone que transita la cultura, la legalidad y tantas cosas positivas, ellas enfrentan ataques verbales, físicos o de cualquier índole.
Si se abordan los datos generales respecto a los hogares se revela que más del 75% de las mujeres, es decir 3 de cada 4 han sido violentadas en sus propias casas, esto da pie para que desde cada ámbito de competencia como el educativo se trabaje fuerte en el desarrollo de una conciencia y una cultura de respeto para las mujeres.
Es crucial avanzar hacia una cultura de unidad y por ello el Instituto de Educación de Aguascalientes se suma a las reflexiones en esta fecha porque se requiere reunirse, trabajar juntos los diferentes sectores e instituciones para conocer las implicaciones de violencia dentro del ámbito educativo y que se deben traducir en políticas públicas inmediatas.
Finalmente, dijo que los talleres, cursos, seminarios, conferencias en las cuales se participa no tienen importancia si las personas no aplican los conocimientos o la sabiduría recibida con congruencia para mejorar el entorno personal, familiar, social, laboral e institucional.