“Hay vida tras el deporte” Víctor Estrada

Adrián Basilio
Agencia Reforma

CDMX.- En charlas motivacionales, puestos como funcionario y contiendas por puestos de elección popular y su asociación de taekwondo, Víctor Estrada ha repartido su tiempo desde que se convirtió en el primer exponente mexicano en subir a un podio olímpico cuando la disciplina se hizo oficial a partir de Sydney 2000, donde se agenció el bronce.
El taekwondoín, que llegó a los tatamis australianos como uno de los favoritos al oro, ese que se le negó, no extraña su deporte pues quedó satisfecho con lo realizado como seleccionado nacional y porque hoy su esposa e hijas, de 14 y 11 años, llenan su mundo.
“Claro que hay vida después del taekwondo. Tuve la oportunidad de hacer muchas cosas después de mi retiro. Después de estar en la administración pública, entre 2005 y 2018-2019, es decir unos 12-13 años de un trabajo muy intenso, ahora le estoy dando mucho tiempo a mi familia”, asevera Estrada.
“Regresé a la Asociación de TKD Víctor Estrada, a charlas motivacionales, que he hecho desde hace 20 años, que no he dejado de hacer. Ahorita en la pandemia, las escuelas de TKD se han visto afectadas y ha sido una cuestión de adaptación para los profesores”, expone.
-¿Cómo son las clases entonces?
“Ha sido muy interesante ver cómo a la distancia los niños se adaptan y cómo sus papás les hicieron un espacio en casa para sus prácticas. En lo particular no tengo una escuela sino hay varias escuelas con profesores a quienes se les ha motivado a través de videoconferencias, porque muchos de ellos tampoco tenían un espacio físico como escuela sino que daban clases en escuelas particulares”.
-Viendo estas condiciones y la evolución que ha tenido tu deporte ¿se añora algo?
“Si lo vemos desde el punto de vista de los entrenamientos, la verdad nada. Es un hecho que sigo entrenando, pero no a ese nivel y ahora más con la pandemia, y entreno con mis hijas y mi esposa.
Ya lo viví y ya no me gustaría revivirlo a esta edad ni en este momento. Te soy honesto, no extraño el tema de competir porque lo hice muchos años. Fui un competidor muy longevo. Me siento satisfecho y muy contento. Esa adrenalina que sentía cuando competí la volví a vivir en la política y exponencialmente”.
-Con el tiempo que pasas ahora con tus hijas, ¿éstas podrán interesarse en tu deporte?
“Hemos sido papás muy conscientes de lo que vivimos como atletas (su esposa América fue velocista). Estaba temeroso de si les gustaba el taekwondo, que no se los iba a pedir, cómo sería su vida cuando se presentaran en una competencia y dijeran: ‘ahí están las hijas de Víctor Estrada’ y sabía que sería un peso complicado para ellas y una lucha de mucho orgullo emocional.
Y mira, bendito sea Dios, sin pedirlo, ni bloquearlas ni nada, solito se dio. Jugaron basquetbol y por último, de un año para acá están en el soccer. Mi hija de 14 años está muy entusiasmada y ya me dijo que quiere ser seleccionada a nivel profesional”.

SU DESEO
“Mi mamá siempre me decía: no puedes pensar que una medalla o un diploma te va a dar chamba, y eso fue lo que me motivó a estudiar y prepararme.
Creo que no hemos dado ese paso como país de llegar a un acuerdo universitario para poderle darle ese empuje a cientos de competidores, porque tener la posibilidad de estudiar también te da cierta tranquilidad.
Porque hay que estar muy claros que esto (el alto rendimiento) algún día se va acabar y tienes que sustentarte para vivir, y esto es a través de una carrera, de un título en la mano”.

CONÓCELO
Víctor Manuel Estrada Garibay
Taekwondoín
Primer mexicano en obtener su boleto para Sydney 2000, en el preolímpico de Croacia en julio de 1999.
En Juegos Olímpicos
Bronce en -80 kg de Sydney 2000
En Campeonatos Mundiales
Plata en categoría Middle, Nueva York 1993
En Copas del Mundo
Oro en Islas Caimán 1994; Río 1996; El Cairo 1997 y Alemania 1998.

En Panamericano de TKD
Oro en 1992, 1994, 1996 y 1998
Debut 1989
Retiro: 2004