RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Luego del triunfo de la coalición electoral “Va por México”, formada por los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y Partido de la Revolución Democrática, el pasado 5 de junio en los estados de Aguascalientes, con María Teresa Jiménez y en Durango con Esteban Villegas, el líder nacional del PAN, Marko Cortés, salió a declarar en los medios nacionales de comunicación “¡Que había tiro!” en la próxima elección presidencial; ¡Que había tiro con MORENA! Y eso que sólo ganaron 2 estados de seis que estaban en disputa y que por cierto se llevó MORENA. Al otro día en la mañanera el presidente López Obrador le respondió que sí había tiro, pero entre el PRI y el PAN, porque es inminente una ruptura en esa Alianza de Va por México. El presidente dijo, y con algo de razón, que muchos panistas dijeron que los perjudicaba esa alianza con el PRI y que debían deslindarse de ellos a la de ya. Que el PAN sea el PAN y que el PRI sea el PRI. Y a esos panistas no les falta razón si el PRI ya venía cargando con un desprestigio muy grande éste se acentuó terriblemente con las grabaciones que se dieron a conocer de su actual presidente nacional en donde se confirma lo que ya se murmuraba desde que llegó a la presidencia tricolor, que es un pillo de siete suelas; un individuo sin escrúpulos que ha robado a mansalva en su estado Campeche. Peor dirigente no pudo llegar a la dirigencia del ex partido aplanadora. El tal “Alito” es sin duda unos de los peores dirigentes en la historia de ese partido. Por ello la alianza con los tricolores en lugar de ayudar a captar más simpatizantes y por ende más votos, ha causado el efecto contrario. En Aguascalientes, por ejemplo, el PAN no necesitaba para nada al PRI para ganar la gubernatura. Tere Jiménez era una candidata que con años de antelación había venido preparando su candidatura al gobierno de Aguascalientes y por ello cuando se llegó el momento de la elección constitucional ya tenía mucho camino avanzado y por ello era muy difícil que alguien le hiciera sombra, como al fin de cuentas sucedió al triunfar de manera avasallante. Más bien el PRI, se lo comentaba en este mismo espacio la semana pasada, fue un lastre que sólo generó desconfianza, desprestigio y el alejamiento de muchos panistas, así como simpatizantes del PAN al observar esa antinatural alianza. Y luego, para acabarla de completar, la dirigencia priista de Aguascalientes se dedicó a lavar la ropa sucia a la vista de toda la ciudadanía acusando a varios de sus correligionarios de traidores en la pasada elección; lo que motivó que los dimes y diretes, así como acusaciones, se dirimieran en los medios de comunicación, con la salvedad de que el actual presidente del PRI local, que fue el que inició la andanada de acusaciones, al final se cuarteó y se desdijo como los meros machos.

“Alito” está en la cuerda floja. Se prevé que su cargo de presidente no dure ya muchos días y eso cambiará el esquema del “tiro”que pregonó muy ufano Marko Cortés, o como lo bautizó Martín Orozco, el “Rajado Cortés”.

Aunque los tres partidos de la alianza siguen en su proyecto de ir juntos para el 2024 y es por ello que después de las elecciones del 5 de junio los partidos opositores ya están preguntándose: ¿Qué sigue? Y es que no pueden dejar pasar más tiempo porque perderán momento, por lo que deben de definir rápidamente cómo van a elegir a su candidato y qué es lo que van a proponer. Así mismo deben ir definiendo el mecanismo para designar a alguien. Este debe ser el tema central pues ahora si la meta será que se haga creíble esa apuesta política sin olvidar que es claro que los hechos actuales nos señalan que MORENA tiene hoy más fortaleza, más expectativa y más recursos económicos. Lo anterior es la realidad que se vive ahora en México en este tema electoral. La oposición tiene que revertir y decir: “Es posible que haya competencia y por lo tanto vale la pena que la gente mantenga sus expectativas en nosotros”. Ese es el tema.

Ahora bien: ¿Cuál es el reto para la alianza “Va por México”? ¿Cuáles serían los problemas? Bueno en primer lugar que el PAN es un partido ya más grande que el PRI a nivel nacional y por lo tanto muchos en el PAN deben estar diciendo: “Nosotros tenemos un partido que tiene cinco gubernaturas y que obtuvo más votos el pasado 5 de junio”. Ese es uno punto. El segundo punto serían las controversias por las que está pasando en estos momentos el presidente del PRI por las cuales seguramente sus adversarios internos deben estar aprovechando para tratar de reventar esto. El tercer punto es el mismo gobierno que lo que busca es también tratar de reventar esto, de tal forma que esos son los principales problemas. Luego un tema también importante es el hecho de encontrar un candidato que sea aceptable para todos y que sea atractivo hacia afuera, o sea para la población. Que venda afuera bien y que luzca atractivo y popular políticamente hablando. Eso será complicado. Otro desafío para estos tres partidos es el tema de Movimiento Ciudadano, que es un partido que quiere ir solitario, que quiere ir así hasta 2024. Por lo tanto estos tres partidos -PAN, PRI y PRD- deben olvidarse de MC y dedicarse a construir su estrategia de acción, la que para ser creíble requiere de un método y ese método la población debe conocerlo pronto porque ya falta, electoralmente hablando, muy poco tiempo y tomando en cuenta que en MORENA ya hay dos o tres pre candidatos muy visibles que están haciendo ya campaña de manera abierta desde hace varios meses, por lo que la desventaja que tienen frente a esas figuras es manifiesta. La realidad de las cosas es que no se ve que vaya a haber “tiro” como lo gritó Marko Cortés, pues MORENA ya tiene 19 estados y la CDMX. Y con ello un control muy fuerte electoralmente hablando.

 

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