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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Papa Francisco lamentó ayer la cantidad de asesinatos que se registran en México, después de que se conoció la muerte de dos sacerdotes jesuitas y un guía turístico en una iglesia de la Sierra Tarahumara, en Chihuahua.
El Papa expresó su tristeza y consternación por los asesinatos de los dos religiosos, a los que llamó «hermanos».
«Hay tantos asesinatos en México. Estoy cerca, en afecto y oración, de la comunidad católica afectada por esta tragedia», dijo, de acuerdo con AFP.
Los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar fueron asesinados a tiros el lunes en la localidad de Cerocahui «mientras intentaban defender a un hombre que buscaba refugio», según la Compañía de Jesús.
El hombre que estaba siendo perseguido, que ejercía como guía turístico, también fue asesinado.
La oficina en México del Alto Comisionado para Derechos Humanos de la ONU condenó el crimen de los religiosos, quienes, señaló, realizaban un importante trabajo social y pastoral entre los indígenas de la etnia tarahumara.
«El asesinato de estos dos reconocidos sacerdotes nos recuerda la situación de violencia extrema y vulnerabilidad que enfrentan las comunidades de la Sierra Tarahumara en Chihuahua», señaló Guillermo Fernández-Maldonado, representante de la ONU-DH.
Según expertos, la sierra de Chihuahua es una importante ruta de trasiego de drogas hacia Estados Unidos, por lo que es disputada por cárteles del narcotráfico.

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