El vicepresidente nacional de la región centro de la CONACCA, Luis Miguel Rentería Arias, aseveró que los empresarios de las centrales de abastos trabajan para concretar los cambios y adecuarse a las nuevas condiciones de los mercados; los primeros seis meses han sido difíciles y se ha logrado el objetivo de mantener la suficiencia de alimentos básicos en el estado y en la región.
Indicó que no existe desabasto de frutas y legumbres por una falta de producción, en el campo se ha estado sembrando y cosechando, ahí lo que mueve son las condiciones climatológicas y sanitarias propias, se produce dentro de los parámetros normales.
Para esta temporada de frío, comentó que las siembras tienen el riesgo de afectarse por heladas fuertes, principalmente en el caso de verduras y hortalizas, en tanto que la cosecha de granos ya está en proceso; por el comportamiento registrado en el clima del 29 de septiembre al 4 de octubre pasado, se advierte que hará frío pero no tanto para acabar producciones.
Por otro lado, existe cada vez más la agricultura protegida, lo cual ayuda a que la producción no se afecte por heladas, lluvias ni plagas. El mercado americano se continúa comportando con buenos niveles de precio para diversos productos. Eso incentiva la producción nacional.
Las tres centrales de abasto de Aguascalientes en el contexto nacional se encuentran dentro de las 10 primeras de las 65 que operan en el país, donde el Centro Comercial Agropecuario es la de mayor relevancia en la República mexicana.
El Estado de México es el número uno en centrales de abasto, seguido de Guadalajara, Monterrey, Aguascalientes, León, Puebla, Torreón, entre otras. Lo que distingue a Aguascalientes es que somos un centro de redistribución de carácter regional, la vocación se encuentra más allá de la frontera de la ciudad y del estado, y concurren a comprarnos nuestra producción local más otros productos.
“Uno de los mercados constantes en Aguascalientes son los clientes de estados como Chihuahua, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato y Jalisco; la tierra aquicalidense es un punto de reunión para dotar de alimentos que se requieren en estas regiones del país”, concluyó.