Jorge Ricardo
Agencia Reforma

TAMAZULA, Durango.-“Tengo mi conciencia tranquila y vamos a seguir luchando, corazón”, le dice Andrés Manuel López Obrador, sonriente, coqueto, al final del mitin a una mujer que le pregunta sobre su estrategia contra los feminicidios.
-¿Pero qué propone usted?
-Ah, no, que está muy mal, hay que proteger a las mujeres.
-¿Y cómo lo va a hacer?
-Entre otras cosas, dando un buen ejemplo como gobernante. Si el gobierno da un mal ejemplo, si el gobierno es corrupto, pues eso no ayuda.
-¿Pero cuál es la estrategia real, porque suena muy bonito lo que dice, pero cuál es la estrategia real?
-Es esa, este… no hacer lo mismo que hacían los conservadores.
-¿Y qué hacían los conservadores?
-Aparte de ser corruptos, por ejemplo, acuérdense que Calderón declaró la guerra al narcotráfico y el secretario de Seguridad Pública de Calderón está preso en Estados Unidos, porque en vez de garantizar la paz se dedicaba a recibir dinero; entonces eso ya no se hace ahora, eso es lo que tiene muy molestos a los conservadores por eso nos atacan mucho, pero tengo mi conciencia tranquila y vamos a seguir luchando, corazón.
Pocas palabras tiene el Presidente, apenas unas cuantas para eludir la responsabilidad. Debajo del templete donde se inauguró el puente Sahuatenipa, 120 metros de largo, 11.50 de altura, 31.2 millones de pesos, en la entrada al Triángulo Dorado de Sonora, Sinaloa y Durango, tierra del cartel del Chapo. Le da vueltas a sus lugares comunes. La corrupción como origen universal de todos los males, el “honestismo” como única solución, el reparto de culpas donde Felipe Calderón y los “conservadores” son los culpables.
El mitin en la tierra de Guadalupe Victoria ha sido árido como el paisaje. La noche anterior, López Obrador durmió en La Paz, Baja California, y llegó por la mañana a Culiacán. Desayunó en Campestre La Herradura. Es la primera vez que está en Sinaloa desde el pasado 17 de octubre cuando los pistoleros de Ovidio Guzmán, el hijo del “Chapo”, lo obligaron a liberar al hijo del narco.
Ese día el restorán anunció que suspendía su fiesta sinaloense, “derivado de las recientes circunstancias presentadas”. Ahora presume en instagram a su nuevo invitado. “Hígado encebollado tenía tiempo que no comía, chilorio…”, dice el Presidente en un video, como si nada hubiera pasado. Ya en su mitin vuelve a las frases de siempre sobre un toro viejo que es el gobierno, promesas de que el país ya es otro, de que su Cuarta Transformación ya está en marcha. Lo más llamativo es oír a un conservador, José Rosas Aispuro, gobernador panista de Durango, alabándolo.
“Durango lo necesita y hoy con un Presidente de la estatura suya, de la visión que tiene, del conocimiento, de las necesidades sociales”, elogia y que van juntos con su gobierno y la prueba es que se sumaron al Insabi. Lopez Obrador le devuelve el halago. Prometiendo más becas, más pensiones, un camino de 12 kilómetros y 9 puentes de mil millones de pesos que autoriza en el acto. “¿Cuándo, cuándo venimos a inaugurarlo? Ya está el recurso, yo lo autorizo. En 2022, palabra”.

Los programas no llegan
Hay más diversidad entre el público. La diputada de Morena por Sinaloa Beatriz Adriana Zárate Valenzuela, llega a acusar que los programas sociales se las queda un grupo corrupto. “El dinero se lo quedan unos cuantos y no llegan a las rancherías ni a zonas marginadas”. ¿Y Ovidio? “Eso fue un ataque planeado por los conservadores”, dice.
Llegan los familiares de Andrea Candelaria Aispuro y Ana Carolina Aispuro, de 18 y 20 años, sobrinas del gobernador de Durango, asesinadas en un retén policiaco de Sanalona, Sinaloa, ahí junto, el pasado 27 de enero. “Justicia para Caro & Andrea”, dicen las playeras que reparten. “Le dimos unas carpetas y nos prometió que si se detiene algo, nos va ayudar”, comenta José Alonso Aispuro, padre de Andrea, aunque en el mitin el Presidente no menciona el asunto.
La gente de Gonzalo Yáñez, fundador del PT en Durango, reparte un periódico para su destape a gobernador: “Durango necesitaba un líder. Ya lo encontró”. Estudiantes de la Universidad Tecnológica preguntan por las becas y quieren decirle al Presidente que se concentre en “lo importante”, y no en la rifa del avión. El campesino Eleuterio Tello llegó nada más a agradecer los 5 mil pesos del programa Sembrando Vida. “Sí sirven, antes sembrábamos maíz y otras cosas prohibidas, pero ya nadie vive de eso desde que del otro lado legalizaron la mariguana”, indicó.
A bordo de su camioneta, López Obrador sale sonriendo. Niega haberle pedido a su mujer que cancelara su apoyo a la protesta de mujeres del 9 de marzo. “No sé por qué razón lo hizo, lo que yo sí les puedo decir es que son muy hipócritas los conservadores”. Y que los conservadores están detrás de las manifestaciones. ¿Es que no cree que las mujeres tienen iniciativa? “También, pero también hay mano negra, para decirlo con mucha claridad, suavecito, para que no se vayan a enojar”, dice, sonríe, se burla, como si dijera, corazón.