Ante la reciente baja en las temperaturas derivado de la entrada de los primeros frentes fríos al estado, la Asociación Amigos Pro Animal llamó a los dueños de mascotas a tener los debidos cuidados con sus animales a fin de evitar que puedan contraer alguna enfermedad respiratoria que pueda poner en riesgo su salud.

Al respecto, la activista Ana Zavala Enríquez comentó que en esta temporada es muy común la aparición de la enfermedad conocida como Tos de la Perrera y cuyos síntomas son que particularmente los perros empiezan a presentar una tos constante que incluye flemas, que de no tratarse a tiempo puede complicar la salud del animal, lo cual se soluciona con una simple vacuna que puede suministrar preventivamente el médico veterinario. “Esta enfermedad es sumamente contagiosa entre los perros y en esta época vemos a muchos perros que llegan a la clínica de APA porque de un paseo, un perro con la enfermedad tosió, escupió y tu perro pasa, lo huele y se contagia”.

Adicionalmente, dijo que es importante verificar los espacios en donde se tiene a los animales ya que puede haber corrientes de aire o estar expuestos a bajas temperaturas, para en su caso corregir, tapar y cambiar para que estén cómodos, seguros y calientes, además de recomendar el uso del suéter, aunque si el animal no está acostumbrado, no es necesario ponérselo ya que en esta temporada comienza a cambiar su pelaje por uno más grueso que es propio para el invierno.

Asimismo, indicó que el agua es otro factor importante que debemos tener en cuenta porque hay veces que se dejan los baldes a la intemperie y estos pasan toda la noche, se llegan a congelar y luego el animal, a primera hora de la mañana ingiere el agua congelada, lo que puede complicarse con una enfermedad respiratoria. “Hay que intentar vaciar ese balde de agua y poner agua templada para evitar esta situación en el sistema respiratorio de nuestros animalitos”.

Finalmente, dijo que en esta temporada también aumentan las denuncias ante la Asociación por el maltrato y descuido de muchos dueños que dejan a sus perros a la intemperie sin ningún resguardo del frío, a grado tal que algunos llegar a quedar en estado inconsciente o hasta de hipotermia, por lo que se apoyan de la Proespa para actuar.