El empresario Humberto Martínez Guerra advirtió que resulta complejo acreditar la recuperación de algún bien o producto que haya sido dañado por un «apagón» a través del esquema de aseguramiento. Explicó que, aunque existe cobertura de seguros para fallas en el suministro eléctrico, éstas están dirigidas a ciertos giros, conforme a las condiciones especializadas de un negocio o industria.
Manifestó que existen esquemas de protección que garantizan la cobertura de grandes inversiones, como el almacenamiento de alimentos o productos de gran valor económico especializado, que pueden generar pérdidas millonarias. Subrayó que los efectos de apagones o cortes de luz pueden estar asegurados, aunque estos contratos son detallados y se aplican a actividades muy específicas.
Argumentó que las interrupciones de energía eléctrica que se han registrado recientemente en México suelen ser breves, de un máximo de una hora o hora y media, lo que ha evitado afectaciones significativas. «Hay que considerar que puede registrarse la interrupción de un centro de refrigeración, pero en este tipo de fenómeno, no suele haber pérdidas porque el suministro se recupera de manera rápida sin causar daños», afirmó.
Añadió que las aseguradoras ofrecen productos para cubrir daños causados por picos de voltaje en la energía eléctrica, los cuales pueden afectar sistemas eléctricos como transformadores o equipos de conexión. Incluso, se pueden cubrir equipos dañados, como un compresor, por un pico de suministro de energía eléctrica; para esto, es necesario revisar las condiciones de la póliza y comprobar que el daño fue originado por la sobrecarga o caídas de energía.
Martínez Guerra señaló que las previsiones son una herramienta necesaria en cualquier negocio, donde el costo del aseguramiento resulta más atractivo que la incapacidad para recuperar las pérdidas.