Si bien el SARS-CoV-2 es el virus sobre el que actualmente abundan las investigaciones por la forma en que llegó a atacar la salud de la población mundial, hay otros temas que no deben ser descuidados, sobre todo porque la movilidad social y la migración se sigue dando y los contagios de llamadas “enfermedades raras” siguen, aunque focalizadas en algunas regiones, pero que se llegan a confundir en cuanto a sus síntomas.

Es el caso de la malaria y el paludismo, que en México se siguen presentando casos, si bien no en la zona dentro del país, es necesario que haya cuidados para seguir blindando aquellos lugares donde no es común tener esas enfermedades, que se contagian también por contacto social.

A través de una conferencia vía Zoom, la investigadora en microbiología y parasitología, Lorena González López, refirió a los estados como Sinaloa, Sonora, Nayarit, Durango, Oaxaca y Chiapas, donde se han presentado contagios por la migración.

En el marco del Día Mundial del Paludismo, este 25 de abril, explicó que se trata de una enfermedad provocada por un diminuto mosquito, de ahí que “el paludismo o la malaria, es una enfermedad que sigue causando miles de muertes en el mundo, aunque en menor proporción en México, no se deben descuidar las medidas preventivas y de cuidados, sobre todo porque el fenómeno migratorio es un factor para su proliferación. Se transmite al humano mediante picadura de insecto, es prevenible y curable”.

Los síntomas del paludismo o la malaria son variados: fiebre, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza. También se pueden presentar náuseas, vómitos, tos, heces con sangre, dolores musculares, ictericia (coloración amarillenta en piel y mucosas), defectos de la coagulación sanguínea, shock, insuficiencia renal o hepática, trastornos del sistema nervioso central y coma. La fiebre y los escalofríos son síntomas cíclicos, se repiten cada dos o tres días.

Particularmente en México se tienen reportes epidemiológicos, suya identificación es compleja, pues hay quienes aun teniendo la enfermedad son asintomáticos, y debe ser un tema a atender, pues en el país no se ha erradicado por completo el paludismo, pero debe trabajarse para evitar los brotes para lograr su completa eliminación, aunque la tendencia sobre su presencia ha sido baja, de ahí que en 2019 el reporte fue de 609 casos y en 2020 fueron 345, sin defunciones por esta causa.