El director del Instituto de Educacion de Aguascalientes, Raúl Silva Perezchica señaló que en lo que va del ciclo escolar 2018-2019 no se ha registrado ningún caso de agresión estudiantil hacia los maestros, aunque ya suman cuatro denuncias y quejas entre pares que se han estado atendiendo con nuevos protocolos.
Indicó que en la medida en que el papá y la mamá se involucren con sus hijos y los orienten a denunciar con la autoridad de la escuela para que se tomen cartas en el asunto y se emprendan acciones que favorezca la solución de conflictos.
El titular del IEA sostuvo que si las personas víctimas de agresión escolar responden callándose o actuando igual que su par, no se favorecerá una solución, sólo se cultivarán más enconos y violencia.
Hasta el momento, dijo que todos los casos han sido ya atendidos y algunas resultaron ciertas y otras no, uno de ellos ocurrido en el municipio de Cosío y los otros tres en la ciudad de Aguascalientes.
Por fortuna, ninguno de ellos representó lesiones graves hacia los jóvenes estudiantes, no hubo una agresión física, pero sí hay aspectos traumáticos que enfrentan los menores agresores y que desencadena en situaciones que deben ser atendidas en las dos partes involucradas.
El titular del IEA señaló que hasta el próximo mes de enero de 2019 se realizará un recuento de casos acumulados para determinar si la incidencia de falta de respeto entre pares disminuye, aumenta o se mantiene, motivo por el cual se necesita un compromiso interinstitucional que abarca a los padres de familia o tutores de los menores.
Luego mencionó que gradualmente los padres de familia comienzan a entender que ellos son el principal aliado para reducir la agresividad dentro de las escuelas.
Raúl Silva Perezchica señaló que los nuevos protocolos para atender al bullying se relacionan primero con tomar acciones directas en la propia escuela, luego con los padres de familia y finalmente las medidas externas que se relacionan con la intervención de profesionales o instituciones especializadas.
Por último, insistió en que los padres deben orientar a sus hijos que en caso de ser los agresores o las víctimas, para que reporten los hechos con la autoridad de la escuela para que se tomen acciones pertinentes y se favorezca la resolución de conflictos.