El titular de la Seguot, Armando Roque Cruz, reconoció el gran reto que significa frenar el “paracaidismo” y con ello la invasión de tierras no aptas para uso habitacional.

Y tiene que hacerse porque con el correr de los años, los habitantes que se instalaron “a la brava” demandan servicios públicos, difíciles de proporcionar por las condiciones topográficas que prevalecen.

En el estado hay 245 asentamientos humanos irregulares, que representan una superficie de cuatro mil hectáreas; los más grandes son de hasta 15 hectáreas, y los más pequeños de alrededor de dos hectáreas.

Del total, 64 se ubican en el municipio capital, 44 en Jesús María, 32 en El Llano, 22 en Calvillo, 16 en Rincón de Romos, 16 en San Francisco de los Romo, 12 en Pabellón de Arteaga, 11 en Cosío, 10 en Asientos, nueve en San José de Gracia y otros nueve en Tepezalá.

Se trabaja en la regularización de 12, de los cuales cuatro se encuentran en el municipio capital; uno en Jesús María, tres en Rincón de Romos, uno en San Francisco de los Romo, otro en Asientos, Cosío y Calvillo.

El funcionario alertó a la población sobre las ventas fraudulentas; incluso hay quienes ofertan lotes que ni siquiera son de su propiedad, y el gancho es el precio muy bajo.

“Pero lo sorprendente es que hay gente que investiga las condiciones de la tierra y a pesar de que se les dice que las condiciones son irregulares, de todos modos la compran”.

Hay quienes ni siquiera se molestan en indagar sobre las condiciones de los predios; les dan a plazos y cuando terminan de pagar, no hay forma de que les escrituren el bien que “compraron”; el supuesto dueño desaparece y las familias se quedan en la incertidumbre.

Para evitar que los sorprendan y que en vez de un patrimonio sólo adquieran problemas a futuro, es importante que antes de llegar a un acuerdo con el vendedor de una casita o terreno, verifiquen que la escritura esté a nombre del vendedor y acudan a un notario, para que los oriente, porque puede tratarse de una propiedad que ya está a nombre de otra persona o que se encuentra embargada; incluso hay quienes venden varias veces el mismo lote.

Finalmente, comentó que una de las estrategias para frenar oportunamente el “paracaidismo”, es mediante visitas de campo y monitoreo de las redes sociales; cuando hay oferta de terrenos muy baratos, inmediatamente se inspecciona la zona. Los notarios también son grandes aliados.