¡Hasta siempre Ernesto Gutiérrez!

Ayer morimos todos un poco. No pudo sentenciarlo más lapidariamente el poeta inglés John Donne al versificar: “…porque me encuentro unido a toda la humanidad, por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti”.
Así, como sucede desde hace 240 días en Aguascalientes, el COVID-19 y sus complicaciones segó otra vida, ahora la de un buen compañero.
Ayer, cayó el sol y con él se fue el periodista Ernesto Gutiérrez Gaytán.
El Heraldo de Aguascalientes siente por su deceso una particular pena, muy directa, pues el profesionalismo y don de gente de Ernesto nutrieron esta empresa desde que se incorporó a la Jefatura de Redacción, en 1997, y luego como asesor de la Dirección, hasta que sus fuerzas se lo permitieron.
Integrado al gremio periodístico desde joven, se desempeñó en las redacciones de diversos diarios locales, formó parte de equipos de prensa oficial en otras latitudes y hace poco más de dos décadas hizo de este diario su casa.
Aquí, consolidó experiencias con el equipo de redactores, impulsó nuevos talentos, esculpió estilos y atestiguó el desarrollo de carreras periodísticas de nuevas generaciones para las que siempre tuvo la guía, el comentario atinado, el encabezado pertinente.
Por todo ello y mucho más que dejó en esta casa editorial, El Heraldo de Aguascalientes no regatea su agradecimiento ni mucho menos la tristeza, pero sobre todo, reconoce el privilegio de haberlo contado entre nosotros.
El duelo de su familia, es el nuestro.
Más allá de todo convencionalismo retórico, decimos con convicción y esperanza: Que descanse en paz.