Urge que la Profeco revise el precio del huevo en establecimientos de Aguascalientes, en donde pretextando su alta demanda, derivada de la contingencia sanitaria y el llamado a permanecer en casa permanentemente, hay lugares en donde ha alcanzado entre los 45 y casi los 60 pesos por kilo, cuando podría estar en los 33 pesos.

El productor avícola, Gabriel Arellano consideró un abuso de parte de los comerciantes al menudeo que en lugar de mostrar solidaridad en este tiempo de complicaciones en el abasto y la salud, han incurrido en abuso hacia la gente, particularmente en este tiempo en que en miles de familias comienzan a recibir menos ingresos económicos por haber sido enviados al descanso obligatorio.

Refirió que el costo de producción por kilo de huevo oscila en los 20 a 22 pesos y de la planta al distribuidor final sale hasta los 26 pesos, de ahí que si lo venden a 28 o 29 pesos es un buen margen de utilidad y al menudeo podría alcanzar los 33, “esto sería una utilidad justa, pero no los 45 o 55 pesos a los que se encuentra el kilogramo en estos días”.

Lo cierto es que en los últimos 15 días la demanda ha sobrepasado la producción de huevo en el país, donde por lo general se consumen 97 millones de piezas de huevo al día y la producción no supera los 100 millones de piezas, “y como una vez anunciada la contingencia sanitaria mucha gente se fue a las compras de pánico, también ocurrió que el huevo fue acaparado y ahora está el resultado”.

Es probable que esta quincena se vuelva a tener el mismo problema de alcanzar el abasto al día o que haya faltante en algunos establecimientos, pues resulta que se trata de un producto perecedero que puede durar 15 días a la intemperie y hasta 22 en refrigeración, de ahí que se necesita adquirir con esta frecuencia aproximada para poder tener en casa.

Aunado a que el huevo es la proteína animal más barata que puede adquirir la gente, de ahí que cuanto hay crisis económica tanto el  huevo como el pollo tienen alta demanda y es lo que aprovechan algunos para elevar su precio al público, lo cual, al menos en esta temporada de emergencia sanitaria nacional, no debería ocurrir y que los comerciantes muestren estar abiertos y solidarios al padecer del grueso de la población que necesita al menos de alimentos básicos en su casa.