En Aguascalientes se registran en promedio dos movimientos telúricos al mes con intensidad de hasta 3 grados Richter, reveló el catedrático Enrique Mendoza Otero, especialista en ingeniería sísmica de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Informó que con el invaluable apoyo de la UNAM, Aguascalientes cuenta con una estación sismológica que opera desde el 2014 y que forma parte de una red nacional de monitoreo sísmico integrado por 59 estaciones, una de ellas ubicada en las instalaciones de La Posta, de la Universidad Autónoma, y que monitorea las 24 horas del día los 365 días del año el movimiento de la tierra.
Durante una entrevista concedida a El Heraldo de Aguascalientes, el especialista en sismos explicó que los sismos en la entidad no son nuevos, se han venido dando por miles y miles de años, producto de la actividad geológica, del movimiento del subsuelo que produce diversos tipos de sismos.
Aquí lo interesante, dijo el catedrático, es que, a pesar de que la tierra de Aguascalientes lleva millones de años en movimiento, fue apenas hasta septiembre del 2014, con la instalación de la estación sismológica, que se han estado llevando escrupulosamente registros de estos movimientos, cuyo epicentro está justamente en nuestra entidad.
Dijo que muchos de los movimientos que se llegan a sentir en Aguascalientes, el origen es regional, proviene de las costas del Pacífico o bien, de entidades como Jalisco y Colima, sin embargo, de los movimientos que se tienen registro a partir de la instalación y operación del sismógrafo AAIG, ubicado en Jesús María, se tiene registro de la actividad sísmica con epicentros locales.
Consideró que este fenómeno no debe causar temor entre la población debido a que son fenómenos naturales y a que su intensidad no es propiamente destructiva.
La mayoría de las construcciones importantes de Aguascalientes, ya incluyen elementos anti-sismos, desde su diseño y cálculo estructural, sin embargo, dijo que actualmente, un grupo de ingenieros especialistas trabajan para generar una propuesta que tenga por objeto realizar modificaciones al capítulo de Construcciones Sísmicas, del Código Municipal, para reforzar la norma en cuanto a las previsiones de movimientos telúricos.
Estas modificaciones consisten esencialmente, en que se adopte el “Capitulo de Diseño por Sismo 2015” del Manual de Obras Civiles de la CFE, documento muy popular en la industria de la ingeniería y que reúne una serie de eficientes disposiciones para que las edificaciones soporten con más seguridad el movimiento de la tierra.
Dijo que la Universidad Autónoma de Aguascalientes está muy interesada en el tema de la sismicidad del territorio estatal y para ello, se realizan trabajos muy importantes que tienen por objeto el comportamiento de la tierra en cuanto a sismos se refiere.
Agregó, además, que un grupo de investigadores trabaja para determinar el grado de relación que hay entre las grietas o fallas geológicas que tiene el suelo de la entidad con los sismos que se registran en nuestro territorio, afirmó.
Es importante conocer en detalle los movimientos que se registran ya a través del sismológico que tiene la UAA, consideró Mendoza Otero, quien recordó, durante la entrevista, que hace unos meses, en uno de los movimientos, la Clínica Uno del IMSS acusó la caída de parte de una fachada, producto de un temblor.
“Ellos reclamaron a su seguro y la aseguradora les pidió que les demostrara que los daños había sido producto de un sismo, entonces se contactaron con la Universidad y les facilitamos la fecha, hora, intensidad y zona específica de donde se había generado el movimiento, y así lograron que la compañía asumiera los costos del desperfecto”, dijo el catedrático.

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