Tonatiúh Rubín
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Los cubrebocas desechables pueden demorar hasta 400 años en descomponerse en el medio ambiente si no se gestionan de forma adecuada, advierte Proyecto LIBERA.

A nivel mundial, se consumen cerca de 129 mil millones de estos productos cada mes, según un estudio de la Universidad de Aveiro, Portugal.

Debido a la pandemia del Covid-19, estos artículos de protección ahora son cotidianos, por lo que los especialistas urgen a las personas desecharlos de manera correcta.

“Vivimos en un momento de crisis sanitaria, por lo que es fundamental entender que la prioridad como sociedad debe ser contener la evolución de este virus, pero no podemos poner en riesgo la salud de los espacios naturales por defender la nuestra”, señala Miguel Muñoz, coordinador de SEO/BirdLife, una de las dos organizaciones que componen Proyecto LIBERA.

Sara Güermes, coordinadora de Ecoembes, destaca que abandonar los cubrebocas en la naturaleza contamina los ecosistemas y los animales pueden ingerir o quedarse atrapados en estos artículos.

En la Ciudad de México, los residuos sanitarios como cubrebocas, pañuelos y guantes deben mantenerse separados del resto en una bolsa, que debe ser marcada con la leyenda “Residuos sanitarios”.

Antes de entregarlos al personal de limpia o al camión de la basura, tiene que rociarse la bolsa con una solución de agua clorada, que se elabora con 10 mililitros de cloro comercial por cada litro de agua.

La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Capital cuenta con una guía para realizar este procedimiento: https://bit.ly/3kTrQMA