A una semana del regreso a clases, la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente exhorta a las personas físicas que tienen hijos en los niveles de preescolar, primaria, secundaria y prepa a integrar toda la documentación pertinente para deducir las colegiaturas de las instituciones educativas particulares en la declaración anual del 2022.
Hugo Fidel de Lira Reyes, delegado de la Prodecon, informó que los contribuyentes interesados deben solicitar su comprobante fiscal y cumplir con los requisitos de pago y de forma para que al momento en que se presente la declaración anual se pueda utilizar como una deducción y no se tengan contratiempos.
En el caso particular de las colegiaturas, recuerda que no es una deducción personal establecida en el Impuesto Sobre la Renta en su artículo 151, como sí ocurre con los honorarios médicos, dentales, los servicios profesionales de psicología, de nutrición, los gastos hospitalarios, los análisis, los estudios, los gastos funerarios, entre otros.
Agregó que la deducción de las colegiaturas proviene de un estímulo fiscal publicado en un decreto que ofrece esta facilidad administrativa en el año 2013. Los beneficiarios son las personas físicas que hagan los gastos en servicios educativos sea para sí mismo, su cónyuge o concubina, sus ascendientes o descendientes en línea recta, incluidas las personas adoptadas.
Esta deducción de colegiaturas tiene un tope por montos y el decreto establece que en preescolar la cantidad es de 14 mil 200 pesos; en primaria es de 12 mil 900 pesos; en secundaria es de 19 mil 900 pesos; en profesional técnico es de 17 mil 100 pesos y en bachillerato o equivalente es de 24 mil 500 pesos.
Asimismo, menciona que los contribuyentes interesados en hacer efectivo este beneficio fiscal debe contar con un comprobante fiscal (CFDI) emitido por la institución educativa y debe cumplir con determinados requisitos como incluir el RFC y el nombre de quien lo emite, el domicilio fiscal, el lugar y la fecha de expedición, la clave de RFC de quien lo recibe, el número y sello digital del SAT y el nombre, la CURP y el grado del estudiante.
Adicionalmente, la institución educativa deberá contar con el reconocimiento de validez oficial de educación (RVOE) aprobado por la SEP o el IEA, así como el pago del servicio debe realizarse por transferencia electrónica, tarjeta de crédito o débito, cheque nominativo, pero no efectivo.