Manuel Alejandro Alvarez Torres 
Agencia Reforma

Cali, Colombia 10-Sep-2023 .-El flagelo de las drogas ya tiene un antídoto para los Presidentes de México y Colombia, los principales países que producen y exportan narcóticos a Estados Unidos y al mundo: el amor y la familia.

Al clausurar la Conferencia de América Latina y del Caribe sobre Drogas en esta ciudad colombiana, Andrés Manuel López Obrador y Gustavo Petro, Mandatarios de México y Colombia, respectivamente, apelaron a ese remedio.

«Las adicciones crecen porque hay falta de afectos en la sociedad, es decir, de amor, ¿cuál es el antídoto contra el consumo de drogas? El amor», señaló el colombiano.

Petro indicó que Estados Unidos y la Unión Europea deben entender que el consumo de drogas no terminará intentando destruir la oferta sino terminando con la soledad que produce el capitalismo en el que viven sus sociedades, lo que genera infelicidad a las personas y adicciones.

AMLO ofreció la receta mexicana: recuperar a la familia.

«La familia es la institución de seguridad social más importante que tenemos», dijo.
Acuerdan redirigir política antidrogas
Los Gobiernos de México y Colombia acordaron impulsar una nueva política de drogas que permita atender las causas y contrarrestar los efectos nocivos que este problema ha generado en los países de América Latina y el Caribe.

El documento, suscrito tras la Conferencia de América Latina y el Caribe sobre Drogas, celebrada en Cali, Colombia, establece que se buscará entre los países de la región consensar una visión común rumbo a la Cumbre Internacional de Drogas de 2025.

La Secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, detalló los acuerdos alcanzados, entre el que está dar atención especial a los consumidores.

«Se trata de cambiar el paradigma, reconociendo el fracaso de la guerra contra las drogas e identificando cuáles son los temas que debemos abordar con un nuevo paradigma.

«Se trata de implementar políticas para reducir la demanda a través de prevención universal, selectiva e indicada, con atención a la salud mental, a sus adicciones, a la intervención temprana, al tratamiento, a la atención, la rehabilitación, la recuperación y, sobre todo, afinar nuestros programas educativos con campañas donde participen los propios jóvenes», detalló.

Además, indicó, se pretenden fortalecer los factores de protección comunitaria y lograr el tránsito de actividades ilícitas a lícitas, sin que ello implique renunciar al compromiso internacional de afectar el tráfico ilícito de drogas.

«Muy importante para todos y para México en particular, romper los nefastos vínculos entre el tráfico ilícito de drogas, la delincuencia organizada transnacional y, especialmente, el tráfico de armas de fuego y municiones, que son la otra cara de la moneda de la delincuencia», destacó.

La nueva estrategia, señaló, debe tomar en cuenta las causas estructurales primarias de desigualdad, pobreza, falta de oportunidades y violencia Por ello, explicó, se debe dar prioridad al desarrollo, con énfasis en las poblaciones en situación de vulnerabilidad, con proyectos de vidas sostenibles y viables acordes con las realidades de los países latinoamericanos y caribeños.

«Denunciamos la estigmatización de nuestros campesinos y nuestros migrantes. No son traficantes, son trabajadores en busca de oportunidades», enfatizó.

Bárcena informó que se creó un grupo de trabajo integrado por todos los Estados de la región, con el propósito de avanzar en una construcción reflexiva y ajustada a las realidades de cada país.

Por su parte, el Canciller colombiano, Álvaro Leyva, dijo que el problema de las drogas ha crecido y no sólo afecta a uno o dos países, sino que impacta en todo el continente y los hechos de violencia ocurridos recientemente en Ecuador demuestran que es necesario cambiar de enfoque para evitar que las mafias que controlan el mercado sigan expandiéndose.

«Hay una regla económica fundamental que no es ni de izquierdas ni de derecha ni marxista, es muy sencillo: si no hay demanda no hay oferta, pero siempre el análisis se hace con relación a la responsabilidad de los productores y nadie les ha llamado la atención a los consumidores.

«El día que desaparezca el consumo- que va a ser imposible -desaparecen los cultivos y la oferta de alucinógenos, de tal forma que, digamos que esa es la filosofía que encierra esta convocatoria», enfatizó.