Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Erdogan corona su agenda islamista con la conversión de Santa Sofía… (elpais.com).

Comentario:

Cuando la religión entra por la puerta de enfrente de un país, la razón sale por la puerta trasera. Que no se malinterprete. Nada tenemos contra Dios. Al contrario. El problema es que Dios no se mete en religión y política. Quizá tampoco en futbol para completar el famoso proverbio acerca de no discutir. Busquemos a Dios de manera personal y dejemos la religión aparte.

Algo que no está haciendo Recep Tayyip Erdogan, el presidente de Turquía. Su popularidad está en descenso y se le ocurrió emprender un proyecto grandioso, tomar una petición añeja de los musulmanes ortodoxos: la conversión del museo Hagia Sofía en una mezquita. La mayor parte de los turcos musulmanes está aplaudiendo, la oposición toma con cautela el movimiento sospechando motivos ocultos y el resto del mundo no musulmán, tiene el grito en el cielo alegando una profanación.

Y es que el museo, ahora mezquita, está cargado de imágenes religiosas cristianas y durante el tiempo de rezo de los musulmanes no se permiten las imágenes. Los turcos dicen que usarán cortinas o algo similar para ocultar sin dañar las imágenes, pero ni los curadores turcos creen que eso funcionará.

¿Qué sabemos de Hagia Sofía? Fue terminada de construir en el año 537 por el emperador romano Justiniano I. Erigida en Estambul fue usada como catedral de la Iglesia Ortodoxa hasta alrededor del año 1200. Los cruzados la convirtieron en catedral de la Iglesia Católica Romana. Primera conversión, aunque las imágenes ortodoxas valían como católicas, así que no hubo mayor conflicto. Cincuenta años después, el Imperio Bizantino la reconvirtió a la fe ortodoxa. Por cierto, que el nombre original no hace referencia a una virgen o mártir, sino a la sabiduría. (En griego, sofia es sabiduría). Era entonces, la Iglesia de la Santa Sabiduría de Dios. Hoy en día muchos católicos piensan que está dedicada a Sofía la mártir.

Después de la caída de Constantinopla ante el imperio otomano, la catedral fue convertida en mezquita, quitando muchas de las imágenes. Fue mezquita hasta que en el año de 1931 fue convertida en museo. La idea era hacer de Turquía un estado secular y que todo el mundo tuviera acceso a esa maravilla arquitectónica. Las imágenes fueron restauradas y se convirtió en el sitio más visitado por turistas de Turquía.

Ahora en el 2020 volverá a ser mezquita. ¿Tienen derecho los turcos? Igual que los españoles reconvirtieron mezquitas en iglesias católicas y así se conservan, los turcos tienen derecho. ¿Es contraproducente? Para una Turquía que anhelaba ser parte de la Unión Europea, es el derrumbe de un sueño. La UE dudaba en admitir a Turquía principalmente por ser musulmana. Ahora se opondrá más. Sin embargo, para Erdogan, será un repunte a su popularidad. Desde su perspectiva, vale la pena mezclar religión y política. No es lo que dicta la sabiduría.

 

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com