Así como en lo local las autoridades estatales y municipales se han esforzado por brindar diversos apoyos a distintas actividades económicas, los incentivos fiscales que se brinden desde la Federación, serán también un aliciente para quienes están en la lucha por permanecer en el mercado, expresó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Humberto Martínez Guerra.

Desde hace tiempo se esperaba tener un mensaje de apoyo a los sectores productivos, por lo que ahora que se ha escuchado la posibilidad de ampliar el Plan de Reactivación Económica a una estrategia integral, en el que estarían involucradas diversas dependencias, deja ver que hay buena intención y será bien recibido por quienes están deseosos además, de seguir aportando por la recuperación del país.

El anuncio hecho por Tatiana Clouthier, secretaria de Economía, es un buen inicio, pues está claro que además de los apoyos económicos y de promoción, se requieren también incentivos fiscales que aligeren la carga de las empresas, como es la deducción acelerada de las inversiones y la temporal para aquellos gastos que no tienen que ver con la reinversión.

Por lo pronto, es un buen inicio la apertura mostrada de escuchar y atender demandas, para favorecer la actividad económica formal, pues los incentivos podrían generar impulso para la recuperación de determinados giros que se han visto afectados con la reducción de la actividad turística o de diversión, como son los restaurantes, hosterías y el giro de servicios.

Martínez Guerra comentó que durante los últimos meses, ha habido empresas que han dejado de operar y recibir ingresos ante la contingencia sanitaria, y son precisamente las que más necesitan de las facilidades para reactivarse sin tener la presión de la carga tributaria, sobre todo porque muchas no están en condiciones de afrontarlas, ya que a la par, están obligados a cubrir nóminas y gastos fijos.

Lo que está claro, insistió, es que la petición a los tres órdenes de Gobierno es que trabajen de la mano con el empresariado, en torno a una estrategia integral que permita una reactivación completa y eficaz en menor tiempo, con la recuperación de empleos perdidos y la reapertura de negocios que cerraron por no poder sostener sus gastos de operación y compromisos fiscales a la vez.